A menos de un mes de la segunda vuelta (17 de diciembre), y aún con la sorpresa de los resultados electorales de las elecciones del domingo pasado, los analistas ya están realizando los cálculos para ver cómo se distribuirán los votos y si estos efectivamente pasarán a Alejandro Guillier o a Sebastián Píñera.

Si bien aún reina la incertidumbre y nadie se la juega por un favorito -todos apuestan a una elección 50/50- el consenso es claro: la participación del Frente Amplio será clave para definir quién será el próximo presidente de Chile.

De acuerdo a Guido Romo, socio de la consultora Gémines, los márgenes serían quirúrgicos y “moviendo al mínimo un porcentaje el resultado cambia”. Agrega que no hay más de 50 mil o 100 mil votos de diferencia, “por lo que el resultado es volátil”, por lo que se espera que el margen sea incluso de hasta un voto por mesa.

Cabe destacar que la última elección que resultó tan peleada fue la segunda vuelta de 1999, cuando Ricardo Lagos derrotó a Joaquín Lavín por 180 mil votos.

En su estimación, Romo cree que Sebastián Piñera recibirá un 90% de las preferencias de José Antonio Kast, mientras que los votos de Carolina Goic se dividirán en un 50% para Alejandro Guillier, un 20% para Piñera y un 30% se abstendrá.

Por otro lado, espera que un 80% de la votación de Marco Enríquez Ominami irá por la carta oficialista y un 20% se abstendrá.

La clave estaría en el 1.2 millones de votos que obtuvo Beatriz Sánchez, del cual espera que un 70% vote por Guillier y un 30% se abstenga.

Por otro lado, el miércoles el equipo de estudios del grupo financiero Citi también realizó un desglose detallado de los votos de la segunda vuelta.

En el análisis señalan que si Piñera es capaz de mantener los 2.4 millones de votos en la segunda vuelta y obtiene el 80% de los votos de Kast, sumado a que podría atraer un tercio de los votos demócratas cristianos, obtendría un total de 2.9 millones votos que lo podrían acercar a la victoria.

Por otro lado, destacan que si Guillier mantiene su apoyo y suma el 100% de los votos que obtuvieron MEO, Artés y Navarro, y dos tercios de los votos demócratas cristianos, necesitaría atraer el 58% de los votos de Beatriz Sánchez para ganar.

Pese a esto, señalan que aún hay que ponderar cuántos votantes de derecha no votaron por el elevado optimismo generado por las encuestas, “pero nuestros cálculos aproximados apuntan a unos 165 mil”. En este último escenario, apuntan a que Guillier necesitaría el 71% de los votos de Sánchez para alcanzar la presidencia.

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