Cerca de las 17 horas de ayer partió desde el Servicio Médico Legal de Temuco el cortejo fúnebre de las 10 víctimas fatales (la noche del sábado se informó que eran 11, pero ayer se corrigió esa cifra) que dejó el volcamiento de un bus en la Ruta CH-181 que conecta las comunas de Victoria y Curacautín, en la Región de La Araucanía.

Los familiares de seis de ellos estuvieron reunidos afuera del recinto hasta que se entregó el último de los cuerpos. Luego se dirigieron hasta el Servicio Médico Legal de Nueva Imperial para acompañar a las familias de las otras cuatro víctimas y unirse así a una caravana que, escoltada por carabineros, llegó al Cesfam de Tirúa, donde trabajaba la mayoría de las víctimas.

En ese lugar se organizó un reconocimiento para los muertos y un responso ecuménico. Posteriormente los féretros fueron trasladados hasta sus respectivos hogares, donde serán velados hasta el miércoles para su posterior entierro.

La forma de despedir a los fallecidos en cada una de las comunidades rescatará las tradiciones mapuches, según explicaron familiares. Jesenia Álvarez, hija de una de las víctimas, señaló que se trata de una ceremonia de tres días. “En los dos primeros se despide al fallecido, como un velorio tradicional, y al tercer día se realiza una comida para todos los asistentes en donde se comparte un último encuentro en comunidad”, afirmó.

En el vehículo se trasladaban 45 pasajeros. Las personas lesionadas aún están siendo trasladadas hasta el Hospital de Victoria, Temuco y Curacautín.

Las personas a bordo de la máquina corresponden a personal del Cesfam de Tirúa, así como adultos mayores pertenecientes a la etnia mapuche.

Aproximadamente a las 18:10 horas, un bus interprovincial, realizando un viaje particular, contratado por la Municipalidad de Tirúa, se trasladaba desde Curacautín hacia Tirúa, y en el sector del puente Quino, el conductor del bus, por situaciones que se investigan, perdió el control de este, volcándose“, declaró el mayor de Carabineros de Victoria, Marcos Moraga.

El conductor de la máquina fue detenido, puesto que el principal factor que habría provocado la tragedia fue el exceso de velocidad.

Por su parte, el alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, quien se mostró muy conmocionado por la noticia, contó que “ellos fueron a hacer un intercambio con la comunidad del sector de Icalma de Lonquimay y venían de regreso“, y que “todos (de los pasajeros eran) de Tirúa”.

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