El lunes comenzó un nuevo proceso de selección que están enfrentando casi 300 mil secundarios en busca de ingresar a la universidad. Un proceso que durante años ha sido cuestionado desde diversos sectores, debido a la discriminación socioeconómica que la prueba perpetúa y, sumado a esto, su prácticamente nula capacidad de predictibilidad de rendimiento académico, como señala el Informe Pearson (2013).

En este contexto, en distintos medios se ha dado a conocer la decisión del Consejo de Rectores de crear un comité de expertos nacionales e internacionales que deberá sugerir cambios a la PSU y al sistema de admisión.

Basados en esta situación, queremos manifestar nuestra profunda preocupación por la composición de este comité. En los más de diez años que lleva esta prueba, ha sido el CRUCh el que en reiteradas ocasiones ha intentado esconder resultados de informes que, en sus propios inicios, daban luces claras de las falencias de la evaluación. Ha sido el CRUCh el que, teniendo el manejo de la prueba en sus manos, se ha negado a resolver el gran problema que se produce con los establecimientos técnico-profesionales, pese a ser un conflicto fundamental detectado incluso antes de la implementación de la prueba. Ha sido el CRUCh el cual mediante diferentes voceros ha negado su responsabilidad respecto de las falencias de la PSU, reduciendo la problemática a la “inequidad en nuestro modelo social” que escapa de su poder.

Desde la Confech y la FEUC se ha trabajado durante mucho tiempo por el cambio de la PSU. En esta línea, exigimos con fuerza que las personas que compongan este comité no tengan ningún tipo de relación con el diseño de la evaluación misma, buscando eliminar cualquier tipo de conflicto de interés posible y priorizando la inclusión de expertos internacionales o externos al mismo CRUCh.

Es un factor innegable que esta prueba perpetúa desigualdades y actúa como el primer paso para un ingreso injusto a la universidad. De esta forma, debemos comprender que elementos como la composición de este comité no son triviales. Al contrario, se trata de cambiar de una vez por todas esta prueba que lleva años manteniéndose, a pesar de las inmensas y fundamentadas críticas que se le han hecho. Ya esperamos demasiado: ¡no podemos permitir que más generaciones de jóvenes se vean enfrentadas a la PSU!

Carta al diario El Mercurio  de Josefina Canales, Presidenta FEUC

/gap