Desde la semana pasada comenzó a estar en la primera línea de los nuevos voceros del comando de Sebastián Piñera. El electo senador en La Araucanía Felipe Kast dice que no le gusta “la forma” en que el senador Ossandón se refiere al ex mandatario. Afirma que Piñera debiese apostar para que crezca la “derecha liberal”. Además, asegura que él no es partidario de la gratuidad en la educación universitaria. “Jamás habría tenido ninguna gratuidad”, sostiene.

Esta semana salió a bajar el tono para referirse a Alejandro Guillier, luego de que el ex Presidente Piñera lo comparara con Nicolás Maduro. ¿Fue un error de Piñera?

Todos tenemos derecho a enojarnos cuando nos hacen una campaña del terror. Hay una definición para la segunda vuelta de que efectivamente vamos a dedicarnos a presentar nuestras propuestas, a mostrar nuestro proyecto de cambio entre quienes quieren la continuidad de la Nueva Mayoría o los que quieren un cambio.

Más allá de que tenga el derecho a enojarse, ¿el tono que usó se alejó de la estrategia de instalar temas?

Tuvimos una reunión a raíz de la campaña del terror que ha tenido Guillier y decidimos dejarlo a él realizando ese tipo de acciones y eso le va a generar una desafección de la ciudadanía. La decisión de línea hacia la segunda vuelta es proponer ideas, mostrar cada una de ellas, mostrar la agenda de infancia, algo que vamos a hacer con mucha fuerza durante los próximos días. Y dejar a Guillier y al gobierno, ojalá, que se queden hablando solos.

En el futuro, ¿el ex presidente debería evitar caer en ese tono?

De hecho ya lo ha hecho. Creo que es razonable que se pueda enojar cuando alguien lo trata mal.

¿Cómo evalúa los cambios en la campaña ?

Más que cambios, lo que ha ocurrido es ir sumando voluntades…

Algunos han trasmitido inquietud por el rol más político que han adoptado los hijos del ex mandatario. ¿Qué cree usted?

Es legítimo y positivo. Mientras más genuino sea ese trabajo es mejor. Me pone contento ver a una familia comprometida, lo que habla muy bien del candidato.

Llamó la atención que Sebastián Piñera Morel presentara la incorporación de militantes de Ciudadanos. Se transmitió que hubiese sido mejor potenciar a los nuevos voceros…

Sebastián no solamente está actuando como vocero, sino también está tomando un rol muy importante en la gestión del comando. Eso es muy positivo, acá nadie sobra. Son personas que tienen mucha capacidad y le dan humanidad al ex Presidente Piñera.

Luciano Cruz-Coke planteó que usted ha actuado como el generalísimo de la campaña del ex Presidente Piñera. ¿Así se siente?

Tal como lo dijo al final de su entrevista, fue un exceso verbal, pero le agradezco su cariño. Me vine a sumar a un equipo como un actor más y creo que el equipo está funcionando en sintonía.

Cruz-Coke planteó que el trabajo de Andrés Chadwick es perfectible. ¿Qué piensa usted?

Por supuesto, todos somos perfectibles. Pero más que perfectible y criticar lo que se ha hecho, creo que tenemos que sumar. Hoy día nos toca entender que la responsabilidad de ganar el 17 de diciembre no es de Sebastián Piñera, sino que de todos nosotros, y esa responsabilidad compartida es la clave del éxito. Hay que enfrentar la campaña con esa humildad, de entender que este es un proyecto político en que somos muchos y que hay diversidad. Yo tengo muchas diferencias con Jacqueline van Rysselberghe, probablemente me siento más cercano a las personas de Ciudadanos que llegaron hace poco a apoyarnos al comando. Tenemos que entender que esa diversidad, el que mejor la puede aglutinar es Piñera, para que le pueda dar algún cauce y se transforme en reformas estructurales a favor de Chile. La ciudadanía está cansada de una derecha que no quiere cambios, que muchas veces se contenta con el statu quo.

El ex mandatario comenzó a hacer varios anuncios. Por ejemplo, gratuidad al 90% en educación técnico-profesional, ¿es populista eso?

La gracia que tiene Sebastián Piñera es que tiene la credibilidad. Cuando prometió la creación de un millón de empleos lo cumplió, a diferencia de lo que ocurrió con la Presidenta Bachelet, que prometió gratuidad universal y que fue una venta de ilusiones. Al final, esa es la diferencia con un candidato serio.

Usted fue uno de los más críticos sobre avanzar en la gratuidad universitaria, ¿está de acuerdo, como plantea Piñera, en avanzar al 90% de la gratuidad técnico-profesional?

Yo siempre planteé la fórmula de que uno no pague mientras estudia y que después le devolviera la mano al país. Pero el candidato es Sebastián Piñera y optó por la alternativa de mantener todos los beneficios que ya existían en la actualidad y, de hecho, aumentarlos en el caso de la educación técnico-profesional, cosa que en este caso me parece positiva, porque termina la discriminación odiosa que hizo este gobierno .

En relación a la gratuidad universitaria, ¿usted retrocedería del 60%?

Siempre lo dije: no creo en la gratuidad, yo jamás habría tenido ninguna gratuidad. Hubiese implementado un sistema donde para nadie fuera gratis, que mientras estudias sea gratis, pero después le devuelves la mano al país, esa es mi postura y no la voy a cambiar (…). Si el día de mañana, en política de ficción, tuviera la responsabilidad de ser presidente le plantearía esa propuesta, pero Piñera fue quien ganó la elección primaria y su postura, que la respeto, ha sido clara: no va a quitar ningún beneficio.

Usted fue crítico sobre la responsabilidad que tenía el senador Ossandón en los resultados de la primera vuelta presidencial, sobre todo en Puente Alto. ¿Cómo evalúa el trabajo que ha hecho hasta ahora?

Efectivamente, tenemos que revertir esa votación en Puente Alto. Su apoyo es importante y esperamos que el 17 de diciembre haya una votación mayor.

¿Mantiene que la baja votación fue responsabilidad de Ossandón?

Sin lugar a dudas, habría ayudado tener su apoyo en primera vuelta.

¿Qué le parece el tono crítico que tiene Ossandón hacia Piñera? Ha advertido que si no cumple los compromisos, será su peor enemigo.

Una persona que ya lleva varios años con esas formas no creo que cambie de la noche a la mañana, no me esperaba algo distinto.

¿Pero es correcta?

A mí no me gusta la forma del senador Ossandón, pero es la que conocemos de hace mucho tiempo (…). No comparto la visión que él tiene de Sebastián Piñera, creo que Ossandón ha hecho una crítica constante a Piñera que yo no la comparto.

¿Qué piensa del estilo de liderazgo de Ossandón?

No es un liderazgo del cual Evópoli se sienta parte, pero es parte de la diversidad que existe en el sector.

¿Está bien que Piñera haya cedido a las condiciones de Ossandón?

No creo que haya cedido, él actuó bajo sus convicciones.

Con la incorporación suya, de J. A. Kast y de Ossandón, se ha transmitido desde los partidos que se ha desatado una lucha por quién tiene más liderazgo . ¿Qué piensa usted?

La única disputa relevante es frente a la Nueva Mayoría en la segunda vuelta. Me alegra que todos los actores políticos estemos trabajando en conjunto.

Algunos transmitieron que usted se vio opacado con el ingreso de Ossandón…

No, al contrario. Me alegra que se haya sumado.

¿Le gustaría volver a postularse como candidato presidencial?

La verdad es que por el momento no he pensado en el futuro, solamente he pensado en mi responsabilidad como senador en La Araucanía y en que Sebastián Piñera gane.

¿Le cierra las puertas a esa opción?

Uno nunca tiene que cerrarle las puertas a ninguna posibilidad, pero hoy día estoy enfocado en que Piñera gane y en la labor que tendré que cumplir como senador.

¿El ex presidente debe abrirse más a la derecha liberal e instalar temas como el matrimonio igualitario?

No creo que Sebastián Piñera vaya a apoyar el matrimonio igualitario, porque nunca lo ha hecho. Pero sí creo que tiene que entender que ese mundo tiene que tener un espacio importante en la centroderecha, y que es la única forma en que la centroderecha pueda consolidarse en un proyecto político de largo plazo. Piñera debiera apostar a que crezca la derecha liberal, que sea parte de su legado político. Eso no significa necesariamente achicar al mundo más conservador, sino que convocar a sectores que en el pasado se sintieron más cercanos a la Concertación. Creo que hay un eje de proyecto político distinto, de cambiar la geografía política, que no siga siendo el sí y el no el que ordene el naipe, sino que sean las ideas de la libertad.

Más allá del matrimonio igualitario, ¿en qué temas se debería ver representada la derecha liberal?

Por lo pronto, más allá de que yo esté en contra del aborto, siempre he dicho que nosotros debemos ser capaces de que una persona que votó a favor de las causales del aborto pueda estar en Chile Vamos (…). Más que un listado de supermercado, es una posición valórica, ideológica de que Chile Vamos debe abrirse a ese mundo en plenitud y que no se implemente es esconderlo debajo de la alfombra. Eso tiene que cambiar, de lo contrario, será difícil que las nuevas generaciones se sientan atraídas.

/Entrevista de Paula Catena para La Tercera

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