El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció oficialmente que Washington reconoce Jerusalén como la capital de Israel, reporta un alto portavoz de la Casa Blanca, informa ABC News.

Según el funcionario, “esto es un reconocimiento de la realidad histórica y de la realidad moderna”, y no afecta a ningún aspecto del proceso de negociación para un arreglo pacífico del conflicto palestino-israelí ni la cuestión de las fronteras.

En 1949 Israel declaró Jerusalén como su capital “única e indivisible”, incluidos los distritos orientales y el centro histórico de la ciudad, reconquistado en 1967 a Jordania.

El mundo nunca reconoció la anexión y el estatus de la ciudad empezó a ser considerado uno de los problemas centrales del conflicto palestino-israelí, que debería resolverse sobre la base de un acuerdo con los palestinos, que reclaman la parte oriental de Jerusalén. En este sentido, todas las embajadas extranjeras se encuentran en Tel Aviv.

La comunidad internacional no reconoce la soberanía israelí en este lugar y considera Jerusalén Este como territorio ocupado, constata France Presse. Todas las embajadas extranjeras están instaladas en Tel Aviv. El diario Haaretz recuerda que en su momento Jerusalén llegó a albergar 16 embajadas, las que en su mayoría fueron trasladas a Tel Aviv en los 80.

En el caso de Estados Unidos, el Congreso de ese país adoptó en 1995 el “Jerusalem Embassy Act”, que pide a Washington trasladar la embajada. “La ciudad de Jerusalén es desde 1950 la capital del Estado de Israel”, dice el texto. La ley es vinculante para el gobierno estadounidense, pero una cláusula permite a los Presidentes aplazar su aplicación durante seis meses en virtud de “intereses de seguridad nacional”. Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama accionaron sistemáticamente la cláusula cada seis meses. Y Trump tenía hasta anoche para tomar una decisión.

Modificar el estatuto “histórico” de Jerusalén causaría “una gran catástrofe” y “pondría fin al proceso de paz” entre israelíes y palestinos, declaró el portavoz del gobierno turco Bekir Bozdag. Tal decisión de la administración estadounidense “abriría el camino a nuevos enfrentamientos, nuevas disputas, más inestabilidad en la región”, apuntó.

Jordania advirtió a Estados Unidos sobre “las graves consecuencias” de un eventual reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, anunció el ministerio de Relaciones Exteriores jordano. Esa decisión fomentará la violencia y no contribuirá al proceso de paz, advirtió Jordania, guardiana de los lugares santos musulmanes de Jerusalén.

La posición jordana fue comunicada por el ministro de exteriores jordano, Ayman Safadi, en una conversación telefónica con su homólogo estadounidense Rex Tillerson.

Por su lado, el líder de la Liga Árabe, Ahmed Abul Gheit, advirtió que si se decide emplazar la embajada estadounidense en Jerusalén, este hecho podría impulsar al fanatismo y a la violencia en la región. “Es desafortunado que algunos insistan en dar estos pasos, sin que les importe el peligro que implica para la estabilidad de Medio Oriente y del mundo entero”, expresó Abul Gheit en declaraciones a la prensa.

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