Nuevas luces y sanciones arrojó la investigación que desde hace seis meses comenzaron los fiscales Roberto Contreras y Lorena Parra por el eventual espionaje que habría afectado a la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa).

Además de identificar a los agentes que trabajaban con Rubén Zito Aros, dueño de Profacis -la empresa que investigó el supuesto espionaje en Carozzi y Sofofa-, Carabineros inició una investigación contra la hija y el yerno de Aros: Angélica Aros González y Carlos Albornoz Díaz.

Ambos funcionarios de Carabineros tenían cuentas de correo Gmail de Profacis. E

El sumario arrojó sanciones y ambos fueron llevados a la Fiscalía Militar por mal uso de material interno, según fuentes conocedoras de la sanción.

Todo esto, ante los resultados de la investigación de la fiscalía, que arrojaron que Zito habría sido el responsable de instalar un micrófono oculto en Sofofa.

/gap