“Viva la diferencia, viva el pluralismo de ideas”, dijo Sebastián Piñera en su primer discurso como presidente electo de Chile, el cual comenzó recordando a las víctimas del aluvión en Chaitén. El ex mandatario agradeció la visita y las felicitaciones de Alejandro Guillier y de su señora y aseguró que tiene un gran aprecio por el candidato del oficialismo. También agradeció las palabras de la presidenta Michelle Bachelet “porque reflejan una tradición republicana (…) nunca un chileno debe considerar a otro chileno como un enemigo. Hoy los Chilenos y las chilenas tenemos que unirnos más que nunca”.

 “Vamos a cumplir nuestra misión para que Chile recupere la senda del progreso y del desarrollo”, continuó el candidato de Chile Vamos asegurando que creará buenos empleos, con buenos salarios y buenas pensiones.

El presidente electo afirmó metafóricamente que aún habían “muchos mineros por rescatar” en nuestro país, refiriéndose a los enfermos y a los niños y agradeciendo el trabajo de carabineros, de la PDI y a las FFAA.

“El verdadero progreso de los países no se mide por la atura de sus edificios, se mide por la solidaridad”, exclamó y agregó que era necesario priorizar con justicia y gestionar con eficacia porque para hacer un buen gobierno necesitamos el apoyo de todos los chilenos, de los que nos apoyaron, de los que apoyaron a mi contendor y de aquellos que no votaron”.

 Piñera agradeció a todos quienes participaron de su campaña, a su familia y especialmente a José Antonio Kast, Manuel José Ossandón y Felipe Kast, quienes subieron a acompañarlo al escenario. El mandatario electo además aplaudió el trabajo de Cecilia Pérez, Andrés Chadwick y Gonzalo Blumel.
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