El Papa Francisco habló de manera improvisada durante una reunión con una asociación de familias italianas. El Vaticano no proporcionó de inmediato una transcripción de sus observaciones, pero la agencia de noticias ANSA y la agencia SIR de la conferencia episcopal italiana lo citaron denunciando las pruebas prenatales, que pueden causar que los padres decidan interrumpir un embarazo si el feto está malformado o sufre otros problemas.

“En el siglo pasado, el mundo entero se escandalizó por lo que los nazis hicieron para purificar la raza. Hoy en día, hacemos lo mismo, pero con guantes blancos”, dijo Francisco, citado por ambas agencias.

El pontífice exhortó a las familias a aceptar a los niños “como Dios nos los da”.

Francisco ha repetido la estricta postura antiaborto de sus predecesores y la integró en su condena más amplia de lo que él llama la “cultura de usar y tirar” de la actualidad.

Con frecuencia ha lamentado que los enfermos, los pobres, los ancianos y los nonatos sean considerados indignos de protección y dignidad por una sociedad que premia la eficiencia individual.

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