El lunes en la noche, después de que la directiva del PPD que lidera Gonzalo Navarrete resolviera un itinerario para poner sus cargos a disposición tras los malos resultados en la elección parlamentaria y la derrota de Alejandro Guillier, el canciller Heraldo Muñoz recibió en su casa en Las Condes a Navarrete y a dos ex presidentes de la colectividad: los senadores Guido Girardi y Jaime Quintana.

El encuentro se produjo en momentos en que el PPD activó un intenso proceso de debate interno sobre la reinvención del partido y -de paso- sobre los nombres para suceder a Navarrete, quien asumió en el cargo en mayo de 2016 y cuya mesa presentará su renuncia el 12 de enero para ser debatida en el consejo nacional que se reunirá ese día.

En este contexto, la cita con Muñoz no pasó desapercibida, considerando que su nombre -según informó la semana pasada La Tercera- ha surgido como alternativa para presidir la colectividad.

Según quienes conocieron del contenido de la reunión del lunes, el ministro de Relaciones Exteriores no cerró la puerta a la alternativa de liderar a futuro el partido. En esa línea -y en lo que es aún un debate inicial- ha planteado que su opción debería contar con consenso, ser “unitaria” y no transformarse en el representante de uno u otro sector del PPD.

Hasta ahora, sectores laguistas de la colectividad ven con reparos que el nombre de Muñoz cuente con apoyo en el girardismo. Esto, pese a que el canciller es considerado en las filas del PPD como un hombre cercano al ex presidente Ricardo Lagos. De hecho, en el encuentro del lunes se analizó la opción de que el ministro aborde el escenario interno en las próximas horas con el ex mandatario. Incluso, no se descarta una reunión entre ambos.

Quienes promueven la opción de Muñoz -uno de los secretarios de Estado con mayor vida partidaria del PPD- dicen que su perfil de “renombre internacional” podría contribuir a levantar la debilitada imagen del partido.

Además, le reconocen vínculos transversales y poder de interlocución con la derecha.

Junto con la presidencia del partido, algunos en el PPD apuestan también a que en la próxima elección parlamentaria de 2021, Muñoz pueda asumir como carta al Senado para reforzar la bancada de la colectividad.

En caso de ir a la reelección, en esos comicios les correspondería competir a Felipe Harboe, Adriana Muñoz y a Girardi (aunque hay sectores que advierten que este último no podría concurrir a una nueva reelección por estatutos internos). Con todo, en círculos del PPD no descartan que Muñoz pueda formar una dupla potente con algunos de ellos.

En abril, luego de que Lagos declinara su opción presidencial tras el apoyo PS a Alejandro Guillier, el nombre de Muñoz, además, había sido levantado como alternativa para representar al PPD en la presidencial.

La opción del secretario de Estado para la directiva de la colectividad está cruzada, sin embargo, con ofertas internacionales que tiene el ministro para cuando concluya su participación en el gobierno.

Además, existen otras posibles catas para presidir el PPD, como Quintana, Harboe y el diputado Marco Antonio Núñez. Y en sectores disidentes a Giradi apuestan también por el senador Ricardo Lagos Weber.

En caso de que se concrete la opción de Muñoz, en el partido aseguran que su candidatura debería ser reforzada por una mesa con fuerte presencia parlamentaria.

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