El ingeniero comercial Rafael Garay regresó a la cárcel después de nueve días de arresto domiciliario.

La Corte de Apelaciones de Santiago determinó que existía un peligro inminente de fuga por parte de Garay, acusado de estafas reiteradas por $1.800 millones, y decretó nuevamente su prisión preventiva.

El imputado estaba con arresto domiciliario total desde el 11 de diciembre pasado en un departamento del centro de Santiago, junto a su pareja y su hijo.

Desde ahí ayer fue custodiado por Carabineros hasta la Cuarta Comisaría, donde pasó la noche y esta mañana fue trasladado hasta el Anexo Capitán Yáber.

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