La desaceleración económica que ha acompañado los tres años de Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet obligó al ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, a apretar el “cinturón” de gasto fiscal el año pasado a 3,7% -la cifra más baja desde 2011- para evitar que el déficit y la deuda pública del país sigan en una espiral ascendente y descontrolada.

Sin embargo, el Ministerio de Salud que dirige Carmen Castillo parece ir en una dirección contraria a la estrechez presupuestaria, ya que durante 2016 su sobreejecución de gasto corriente creció más de 13%, lo que significó un aumento real de 7,5%, es decir, más que duplicó el gasto promedio del gobierno.

Minsal subió su gasto en personal en US$370 millones en 2016

Dicho exceso de gasto llegó a los US$1.250 millones y explican cerca del 20% del déficit fiscal del país, según afirma Cecilia Cifuentes, la investigadora del ESE Business School de la Universidad de Los Andes.

Pero más complejo aún, agrega la economista, es que el 42% de dicha sobreejecución presupuestaria se debe a gasto en personal (salarios, honorarios, horas extras y viáticos), que creció 10,5% real (menos IPC), lo que equivale a un incremento neto de $237 mil millones (US$370 millones).

Cecilia Cifuentes, LyD“Los serios problemas de gestión del Ministerio de Salud se reflejan, además, en que el presupuesto de gasto de capital, clave para superar los déficits en esta materia, fue ejecutado en un 70%, cayendo un 24% real respecto al año anterior. Definitivamente, la ejecución del Ministerio de Salud parece jugar en contra de la moderación fiscal y la asignación eficiente de recursos escasos”, concluye Cifuentes.

Listas de espera GES crecieron pese a mayor gasto

Sin embargo, pese a que el Minsal aumentó fuertemente el gasto en personal ello no se ha reflejado en una mejor atención, ya que registra varios indicadores con peores resultados.

listas-de-espera-cirugiasEs lo que ocurre con la lista de espera de cirugías de enfermedades GES que a diciembre de 2016 fue de 137 mil pacientes, cifra superior a los 126 mil que había en diciembre de 2015. En diciembre de 2013, en cambio, sólo había 2.766 personas en lista de espera, que se logró reducir durante la gestión del ministro Jaime Mañalich desde 380 mil en marzo de 2010, cuando asumió.

En promedio, los usuarios del sistema público de salud esperan 387 días para ser atendidos en un recinto hospitalario.

Además, la lista de espera para atenderse con un especialista llegó a 1,6 millones de personas, quienes esperaron en promedio 295 días.

Otro indicador clave en la gestión del Minsal que está deficitario es la ejecución de los recursos destinados a inversión de infraestructura, es decir, a construir hospitales, policlínicos y centros médicos.

El gobierno le asignó $500 mil millones a dicho ítem, de los cuales a noviembre de 2016 sólo había gastado $226 mil millones (el 45%), y en apenas un mes (diciembre) gastó casi lo mismo que en todo el año para llegar a $411 mil millones, dejando sin ejecutar casi el 20% de los recursos.

La negativa percepción de los chilenos sobre la gestión del gobierno en salud ha sido recogida mensualmente por la encuesta Adimark, que cuando asumió Bachelet en marzo de 2014 tenía 43% de desaprobación y en enero pasado se situó en 74%.

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