Ad portas del viaje que la Presidenta Michelle Bachelet emprenderá mañana en la noche a Cuba, desde sectores del oficialismo y de la oposición cuestionaron los motivos de la visita oficial y presionaron para que la Mandataria concrete al menos dos acciones durante su estadía en la isla, que se prolongará hasta el lunes.

Primero, varios dirigentes de la Democracia Cristiana emplazaron a la Jefa de Estado a reunirse con la disidencia cubana, lo que le terminó abriendo un flanco al interior de su propio sector.

Desde la colectividad manifestaron sus aprensiones en torno al viaje, en el que está contemplado que se reúna con Raúl Castro. En ese contexto, pidieron a Bachelet que haga algún gesto a la oposición cubana y, en segundo lugar, que aborde la situación de los derechos humanos en ese país.

“Me parece fundamental que la visita de la Presidenta Bachelet a Cuba contemple encuentros con disidentes. Recordemos lo importante que fueron las visitas de autoridades extranjeras a Chile a quienes estábamos en la oposición a la dictadura”, dijo ayer la ex canciller DC Soledad Alvear. En la misma línea, el diputado y ex vicepresidente DC Matías Walker sostuvo que “los DD.HH. no pueden estar ausentes en visita de Presidenta Michelle Bachelet a Cuba, y me permito recordar que lo mismo dije respecto de su visita a China en su minuto”.

Asimismo, el ex timonel DC Gutenberg Martínez señaló que “uno no pierde la esperanza de que las autoridades, más aún la Presidenta de Chile (…), se acordara de los tiempos de la dictadura y visitara a la disidencia en La Habana”.

En el mismo sentido, el diputado Fuad Chahín señaló que “visitar Cuba representa ignorar lo que ocurre respecto de los derechos humanos” y que “obviamente me parece que no corresponde”, mientras que el subjefe de bancada de la DC, Gabriel Silber, subrayó que “una visita de Estado debe representar al país y nuestra vocación por la defensa de los derechos humanos”. Así, agregó que “también (debe) reunirse con las Damas de Blanco y con organizaciones de derechos humanos”.

A las críticas de la DC se sumó ayer un proyecto de resolución, impulsado en la Cámara por el diputado UDI Felipe de Mussy, en el que se pide que la Mandataria “rechace las sistemáticas violaciones a los DD.HH. sufridas por grupos opositores”. El escrito -que no alcanzó a ser votado en la sala- fue suscrito por legisladores de Chile Vamos como Jaime Bellolio (UDI) y Felipe Kast (Evópoli), y también por parlamentarios oficialistas como Walker y Jorge Tarud (PPD)

Pese a los cuestionamientos -que fueron enfrentados desde el PC-, el gobierno ha transmitido que hasta ahora no está en agenda ninguna reunión de la Presidenta con la disidencia cubana. Sin embargo, en Palacio han comentado que uno de los gestos que haría la Mandataria en esa línea es sostener una reunión con el arzobispo de La Habana, Juan García Rodríguez.

En su viaje a Cuba en 2009, durante su primer gobierno, Bachelet hizo lo mismo con el entonces arzobispo Jaime Ortega, mientras que Sebastián Piñera, en el marco de la Celac que tuvo lugar en ese país en 2014 -durante su mandato-, se reunió con representantes de la disidencia y, asimismo, con la autoridad eclesiástica.

Ayer, el canciller Heraldo Muñoz reiteró, tras reunirse con el presidente electo, que el viaje de Bachelet tenía como principal objetivo “cerrar un capítulo, donde las posibilidades de inversiones chilenas son importantes: ya hay 52 millones y hay otras inversiones en camino”. Y agregó: “Es un país que tiene influencia y hay que tener relaciones con un ámbito muy amplio de países cuando uno quiere favorecer los intereses de Chile”.

En medio de las críticas ha trascendido que La Moneda buscaría integrar a la delegación a empresarios chilenos. Asimismo, se confirmó que asistirá el ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi.

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