En Ucrania aún no terminan de comprender la tragedia del niño de casi dos años que murió aplastado por un suicida, cuando se conoce un nuevo drama que debe vivir la familia ucraniana.

Muchos aún tratan de explicarse la tragedia que tiene conmovido a los habitantes de Zaporiyia en Ucrania.

El día de año nuevo dos familia quedaron marcadas para siempre luego de la trágica muerte de un hombre de 39 años y de un niño de apenas 21 meses.

Según el Daily Mail, un sujeto identificado sólo como Yevgeny decidió quitarse la vida lanzándose desde el octavo piso de un edificio de departamentos.

En el mismo instante, Anna Polishchuk despedía a sus padres luego de que pasaran las fiestas en su casa mientras su esposo e hijo estaban afuera.

Poco pudo hacer el padre del pequeño, que fue testigo de como el hombre caía sobre el niño y prácticamente terminaba con su vida en el acto.

“Tratamos de reanimar su corazón, pero el niño murió dentro de la ambulancia”, dijo uno de los paramédicos que llegaron al lugar.

En tanto, una vecina reconoció que tuvo que cerrar las ventanas tras los desgarradores gritos de la madre.

“Simplemente no podía soportar escucharlos”, indicó.

La policía señaló que están investigando las razones que llevaron a Yevgeny al suicidio, además de determinar si el sujeto se encontraba bajo los efectos del alcohol.

IGLESIA

Cuando los padres del menor querían cerrar este trágico capítulo enterrando a su hijo, el cura de la iglesia a la que asistieron se negó a darle sepultura, según el testimonio de los progenitores de acuerdo con Infobae.

La madre desesperada le imploró al sacerdote, quien se negó al pedido debido a que el pequeño fue bautizado en una iglesia contraria a la que representaba. Ante esto el padre golpeo al cura enfrascándose una pelea que terminó por expulsarlos del templo.

Esta negativa forma parte de la profunda división religiosa que existe en Ucrania, que posee una iglesia ortodoxa de raíz rusa y otra con orígenes ucranianos. La iglesia de la polémica pertenecía a la rama rusa.

“El cura dijo que nuestro hijo no estaba bautizado y que nuestra iglesia era fraude”, dijo Roman Polishchuk, padre del niño de acuerdo con el medio.

Por su parte, el sacerdote se excusó afirmando señalando que lo siente por esa gente, “pero hay ciertas líneas que no puedo cruzar. Y un niño bautizado por la iglesia de Kiev es un niño que no está batutizado, y además ese iglesia es una farsa”.

El cuerpo del menor tuvo que ser sepultado en la iglesia donde fue bautizado.