Uno de los planetas exteriores del sistema TRAPPIST 1 que reside en la zona habitable, donde el agua puede mantenerse en estado líquido, reúne condiciones para retener una atmósfera a largo plazo, y ser apto para la vida.

Del sistema solar TRAPPIST-1 -a 40 años luz de la Tierra- se sabe que sus siete planetas eran rocosos y parecidos en tamaño a la Tierra y que tres podrían contener agua en su superficie. Pero también se estima que su sol, una enena roja, lanza unas llamaradas y unos vientos solares tan potentes que alcanzan millones de kilómetros, lo que hace imposible que alguno de los planetas del sistema pudiesen albergar atmósfera.

Ahora, un nuevo estudio publicado en PNAS ha determinado las tasas de escape atmosférico numérica y analíticamente para los planetas del sistema TRAPPIST-1 y muestra que es probable que los dos planetas exteriores -conocidos como g y h, estando g aún dentro de la zona habitable- retengan sus atmósferas en escalas de tiempo de miles de millones de años.

Los autores del trabajo creen que tiene profundas implicaciones para el escape atmosférico y la habitabilidad de los exoplanetas terrestres alrededor de estrellas enanas de clase M.

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