El café lleva desde hace años en el punto de mira. No por sus supuestos efectos perjudiciales, ya que contiene muchos beneficios que no debes pasar por alto. Incluso, algunos expertos del mundo del ‘fitness’ lo recomiendan de cara a quitarse unos kilos de más. Pero evidentemente, si tienes problemas de ansiedad no deberías consumirlo, o al menos, no de forma tan asidua.

La que es para muchos la primera bebida que se llevan a la boca en todo el día genera largos debates sobre lo sano o perjudicial que es a partes iguales. Como cualquier otro hábito que no entraña peligro para la salud, y por tanto no se contempla como vicio, la clave está en no excedere con la cantidad diaria. Hoy veremos la lista de efectos que tu cuerpo puede notar en el momento en que cesas de tomarlo, recopilados por la revista ‘The Healthy’.

Ganas o pierdes peso

Al igual que cada cuerpo es un mundo, sustancias como la cafeína hacen un efecto diferente a cada persona. En este sentido, si dejas inmediatamente de tomar café, podrás recuperar unos cuantos kilos, al igual que ganarlos. Un estudio publicado en la revista ‘Public Health’ descubrió que aproximadamente dos tercios de los asiduos a esta bebida cargan su café de demasiado azúcar, por lo que si te lo quitas fácilmente podrás restar aproximadamente 69 calorías menos a tu ingesta diaria.

Dejar de forma brusca la cafeína puede hacerte sentir al principio algo fatigado o irritable, lo que deriva en una clara falta de concentración

Por otro lado, dado que el café tiene el poder de quitar el apetito, si lo reemplazas con algún otro tipo de desayuno es posible que acabes recurriendo a productos llenos de grasas o azúcares. A no ser que lo sustituyas por té o zumo de naranja, claro. Además, en cuanto el cuerpo no obtiene cafeína sufre un leve síndrome de abstinencia, por lo que exigirá un aporte extra de azúcar.

Mejor sueño y descanso

Aunque al principio te sentirás rendido durante todo el día debido a la falta de cafeína, a largo plazo irás durmiendo muchísimo mejor sin este estimulante químico, especialmete si tomabas más de una dosis. Un estudio publicado en el ‘Journal of Clinical Sleep Medicine’ en 2013 descubrió que la ingesta de cafeína hasta seis horas antes de acostarte puede interrumpir el ciclo de sueño de una persona esa noche. Prueba otras alternativas matutinas para lograr despertarte del todo. Al cabo de un tiempo, notarás una gran mejoría en tu sueño y descanso.

Sufrir dolores de cabeza más frecuentes

Es otro de los cambios que más notan las personas que estaban acostumbradas a beber café a primera hora de la mañana y ahora han apostado por una vida sin él. Cuando dejas de tomarlo, privas a tu cuerpo de adrenalina y dopamina, dos hormonas que actúan como estimulantes naturales y te mantienen despierto. En su lugar sufres una descarga de adenosina, la hormona que se genera con la sensación de cansancio y que también puede producir dolores de cabeza.

Es por ello por lo que si quieres hacer más llevadera la abstinencia de cafeína, lo mejor será que vayas poco a poco y de manera progresiva para minimizar esta serie de efectos adversos. También puedes optar por los clásicos sustitutos de supermercado, como el descafeinado. Así, si tienes un poco de mono, puedes recurrir a este producto y hacerte a la idea de que es un placebo del original.

Una dentadura mejor

El café es muy ácido, lo que significa que poco a poco erosiona el esmalte dental y mancha los dientes con cada sorbo. Si cortas su consumo, tus dientes estarán más protegidos y gozarás de una sonrisa clara y limpia durante más tiempo.

Pero peor concentración

Dejar de forma brusca la cafeína puede hacerte sentir al principio algo fatigado o irritable, lo que deriva en una clara falta de concentración. Para contrarrestar esta pérdida de atención, masca chicle de menta. Así lo demuestra una investigación publicada en 2014 en el ‘British Journal of Psychology’, en el cual los participantes notaron mejoría en sus habilidades cognitivas después de sustituir la cafeína por el chicle de menta. Además, la ventaja es que si superas la abstinencia del café a los pocos meses estarás más concentrado ya que el cuerpo no necesita de este estimulante cerebral para funcionar y puede producir la adrenalina y dopamina con más facilidad y por sí mismo.

Te sentirás más relajado

Dado que el café es un estimulante, como decíamos, aumenta los niveles de adrenalina en el cuerpo. Por otro lado, su consumo se desaconseja en personas con ansiedad ya que aumenta la sensación de estrés. Por ello, cuando te acostumbres a vivir sin él, tu cuerpo autorregulará su actividad física y cerebral de forma más efectiva y por sí mismo, sin necesidad de sorber de la taza todas las mañanas.

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