Un nuevo estudio publicado en la revista The Journal of Physiology ha documentado por primera vez que un mismo período de inactividad tiene un mayor y más severo impacto en el poder muscular de las extremidades inferiores en las personas de edad avanzada que en las jóvenes.

El desuso de los músculos debido a un estilo de vida sedentario o a cortos períodos de inactividad causados por una hospitalización pueden disminuir drásticamente la masa muscular, afectar negativamente la salud metabólica, la capacidad funcional y causar enfermedades cardíacas a personas de todas las edades.

No obstante, según demostró el estudio de los científicos italianos de la Universidad de Udine y la Universidad de Padova, los impactos negativos de la inactividad, que en las primeras etapas causa la pérdida de potencia muscular, son especialmente perjudiciales para los ancianos.

Además, la fase de recuperación de la atrofía muscular de las personas mayores dura más tiempo y la masa muscular no se recupera del todo.

La investigación se basó en el análises del impacto de la inactividad completa de 16 personas de edad avanzada (55–65 años) y sus resultados se compararon con los de 7 sujetos jóvenes (18-30 años). Ambos grupos permanecieron sin moverse de la cama de un hospital durante dos semanas.

Las conclusiones del estudio son relevantes para diseñar nuevos protocolos de rehabilitación para las personas de edad avanzada, indicó Carlo Reggiani, el investigador principal del proyecto.

También señaló que el estudio se llevó a cabo en sujetos sanos de edad avanzada, sin embargo, la pérdida muscular puede ser mayor y la recuperación más difícil en pacientes que sufran enfermedades, advierte.

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