El humor de Viña 2017 ha sido lo más polémico del certamen. Porque las rutinas de los distintos comediantes que se han presentado en la Quinta Vergara han dejado cola. Juan Pablo López o de Chiqui Aguayo, por ejemplo, han generado debate por el uso del lenguaje vulgar y los temas que han abordado, muchas veces con tintes políticos y sociales.

Y ahora, tras la rutina de Jajá Calderón en la cuarta noche de Festival, una diputada reaccionó indignada. Se trata de Camila Vallejo. A la ex dirigente estudiantil no le gustó para nada el chiste que el humorista lanzó de ella en la Quinta.

“Veo que otra vez hacen ‘humor’ con mi apariencia física y el hecho de que soy comunista. Ok”, contestó desde su cuenta de Twitter @camila_vallejo, junto a un gif que demuestra aburrimiento.

Veo que otra vez hacen “humor” con mi apariencia física y el hecho de que soy comunista. Ok pic.twitter.com/rn1yVRCjob

— Camila Vallejo (@camila_vallejo) 24 de febrero de 2017

Calderón utilizó a Vallejo en un chiste donde relacionó la aparición de la diputada con su guagua en el Congreso, en abril de 2015, con el tema de los hijos. Este fue el relato completo del humorista con la parlamentaria:

Jajá Calderón: “Volviendo al tema de los hijos, miren lo que pasó con Camila Vallejo, que cuando lleva su hija al Congreso, todas pusieron el grito en el cielo”

Pifias del público.

Calderón: “Oye, no poh… Mal que mal, es una autoridad. Y por lo tanto, no me gustan esos chistes que dicen que Camila Vallejo es como la mayonesa casera: rica pero peligrosa. No, no me gustan esos chistes.

“Y cuando Camila Vallejo lleva a su hija al Congreso, todos pusieron el grito en el cielo. ‘¡Pero cómo es posible que traiga su hija al Congreso!’. Y yo le digo ‘¿cuál es el problema? Si ese edificio está lleno de parientes. Claro…

 

“Ustedes sabían que cuando Camila Vallejo estaba en la sala cuna, tenía dos compañeritos: el Giorgio y el Boric. Y ellos crearon el ‘Movimiento de Infantes Revoltosos’, MIR. Y crearon e hicieron el primer paro nacional de sala cuna, con letrero: ‘Hoy lactante, mañana cesante’”. ‘El chupete es un derecho, no un privilegio’. ‘Que los políticos suelten la teta’.

“Y como no tenían bombas molotov, a las tías les tiraban las mamaderas con leche. Y se atrincheraron en la sala cuna con un pañal en la mano. ‘Y va a quedar la cagá, y va a quedar la cagá’. Así, weón.

“Pero ustedes saben que no faltan las guaguas infiltradas que vienen de otra protesta. Porque había una guagua con un letrero que decía ‘la Ley 20.000 todavía está en pañales’. Mira la weá, poh. Dio vuelta el letrero y decía ‘me gusta cuando a mi mami se fuma un pito, porque estoy tomando leche cultivada’. Ah”.

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