El arribo del próximo gobierno de Sebastián Piñera trae consigo certezas, expectativas, confianza y temores en la población. Son éstas expectativas las que mide la versión de enero de 2018 de la Encuesta Criteria Research. En esta edición se definen las principales promesas de campaña del presidente Sebastián Piñera, se compara con lo que espera la ciudadanía y cuáles son los objetivos de ésta para el próximo periodo presidencial. Es en éste ítem donde se destaca la expectativa por la ampliación de la gratuidad en la educación técnico-profesional, más aún que el crecimiento económico y la generación de empleos.

En términos generales, en la encuesta que fue aplicada a través de un panel online a más de 800 casos, entre el 22 y 29 de diciembre; se señala que un 7% de los encuestados sienten “temor” ante el próximo gobierno, un 9% expresa “indiferencia”, 28% de los consultados asegura sentir “confianza”, y un 45% “escepticismo”. Entre las medidas que generan mayor confianza, que entre los encuestados “creen y quieren” que se realizarán, están la creación de 600 mil empleos, la restricción de la inmigración y la ampliación de gratuidad técnico-profesional.

Entre las medidas más escépticas, que los encuestados “quieren pero no creen”, se encuentran consultar a las comunidades por megaproyectos, descentralizar decisiones y recursos y bajar los impuestos a la clase media. Finalmente, la medida que genera temor, que no quieren, ni creen que Piñera lo haga, está el bajar los impuestos a grandes empresas.

El crecimiento y estabilidad económica fueron el eje central de la campaña de Sebastián Piñera, principalmente en la primera vuelta, área programática con la que buscó diferenciarse del resto de los candidatos. Es por eso que las expectativas en cuanto al crecimiento, aseguramiento y mayor empleabilidad en el país, son puntos fundamentales a la hora de proyectar las expectativas de la ciudadanía para su próximo gobierno. Según Encuesta Criteria, un 7% de los consultados piensa que su situación económica personal va a empeorar, un 50% cree que se mantendrá igual, y un 43% que mejorará. Por otra parte, un 20% cree que empeorará “en general” la situación del país, un 58% establece que se mantendrá igual y un 22% cree que el país avanzará.

Según el socio fundador de Criteria, Cristián Valdivieso, a partir de la elección presidencial, las personas empezaron “a girar sus percepciones hacia el polo positivo de la economía personal y el futuro del país. La primeras se ven mejorando claramente y el país se ve más con opción de avanzar que de retroceder lo que impone una urgencia al gobierno a, por una parte evidenciar esta promesa y, por otro a manejar estas expectativas para que no se desborden”, es por esta razón que el factor de crecimiento y estabilidad económica son una de las promesas que debiera mirar con más cuidado la próxima administración.

Las medidas con mayor nivel de expectativa son encabezadas por la “ampliación de la gratuidad para la educación técnico-profesional”, la que alcanza un 90%. Un ítem que ha llamado la atención, porque se ha abierto el debate al interior de Chile Vamos, de lo relevante que puede ser la gratuidad para la población, más aún de lo gravitante que fue la propuesta de Manuel José Ossandón, para el crecimiento de la votación de Piñera en segunda vuelta. Una discusión abierta en la colación del próximo gobierno, ya que hay que recordar que el otro precandidato presidencial de Chile Vamos, Felipe Kast, se opuso fuertemente al compromiso programático de segunda vuelta. Además, visto desde los movimientos sociales, el gobierno de la Nueva Mayoría y el Frente Amplio, la idea de que Piñera tomara la bandera de la gratuidad significó un triunfo simbólico de estos sectores, y además, un seguro que garantiza la mantención de esta medida, por el alto respaldo ciudadano.

A la gratuidad, la sigue la promesa de que “el gobierno consulte a comunidades locales antes de aprobar proyectos mineros y energéticos que las afecten” (89%), “que bajen los impuestos a la clase media” (88%), mientras que la promesa de que “se descentralicen las decisiones y recursos para dar autonomía a las regiones” y “que se logren crear 600 mil empleos”, llegan al 87% de expectativas.

Según explica el socio fundador de Criteria, Cristián Valdivieso, existen “expectativas que decimos devienen en escepticismo”, las cuales son “amplias en torno a diversos temas las cuales al mismo tiempo vienen aparejadas de incredulidad en cuanto a que efectivamente se realicen”. Para Valdivieso, entre estas expectativas escépticas aparece con fuerza el hecho de “que el gobierno sea dialogante, que consulte a las comunidades locales sobre temas que les impactan directamente su calidad de vida. Complementariamente se espera -pero no se cree que se realice- un fuerte énfasis descentralizador. Después de esas hay varias que, pudiendo estar más bajas en la escala pueden volverse prioridad ciudadana, como los temas relativos a pueblos originarios, nueva constitución y AFP estatal”, la cual alcanzó un 66%.

Entre las medidas que cuentan con menor grado de expectativa son la despenalización del consumo de marihuana (55%), el matrimonio homosexual (54%), que se restituya el copago para la educación escolar (50%) y la rebaja de impuestos para las grandes empresas (28%).

Según Criteria no existen propuestas, o promesas de gobierno “impopulares”, salvo la rebaja de impuestos a grandes empresas, que el 61% rechaza y que, sin embargo, la mayoría cree que será implementada, lo que se traduce en un 40% de temor, por lo tanto, la expectativa de que ocurrirá algo que no se quiere. Por otra parte, “la restitución del copago en educación es una medida confusa, que divide a la población entre los que la aprueban y los que la desaprueban o están indecisos, repartiéndose entre la confianza, el escepticismo, la duda y el temor”, señala el estudio.

Finalmente, respecto a las expectativas de los encuestados, versus las promesas programáticas de Sebastián Piñera, Valdivieso explica que no cambian, pero que “sin duda se balancearon o incrementaron con las propuestas que hizo para la segunda vuelta”. Esto, debido a que el cambio en segunda vuelta “le agregó expectativas y demandas al gobierno al nuevo gobierno, particularmente en gratuidad para la educación superior. El giro que hace Piñera en su campaña de segunda vuelta, sin duda necesario, elevó las expectativas ciudadanas a partir de nuevas promesas”.

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