El inicio del Rally Dakar 2018 no ha sido nada de fácil y los números lo dejan en claro53 retiros en las tres primeras etapas. Para suerte de la reducida armada chilena, dentro de ese grupo aún no hay ninguno de los ocho pilotos nacionales que haya abandonado.

Aunque hubo uno que estuvo cerca de hacerlo: Juan Carlos Vallejo. El nacional, que ya lleva más de una década viviendo en Perú e, incluso, representa al equipo peruano Proraid, tuvo un accidente en la tercera especial y quedó varado en el desierto.

Luego de revisar el automóvil y no encontrar solución, lo que necesitaba el piloto chileno era una batería de otro vehículo para hacer corriente y ver si el motor arrancaba. Sin embargo, nadie detenía su ritmo para ayudarlo y el Dakar parecía terminado para Vallejo.

Fue ahí cuando apareció un “ángel” desde el público para darle la solución a todos sus problemas. Vestido con una camiseta azul y con una sonrisa en el rostro, un espectador apareció con una batería y Vallejo pudo arrancar su auto para seguir en competencia.

Después de más de nueve horas corriendo, el chileno y su copiloto peruano, Leonardo Baronio, pudieron llegar al campamento de San Juan de Marcona para arreglar el automóvil de buena forma y así largar la cuarta etapa.