Estimado Sr. Presidente: En primer lugar, mis felicitaciones por su categórico triunfo. Los chilenos confiamos en usted y su mensaje de moderación. La abultada votación a su favor refleja que muchos chilenos que no se identifican con su coalición votaron por usted. La llamada centroderecha probablemente no le aportó más de 40% del total de votantes. El 15% adicional provino del centro e incluso de la centroizquierda.

Esto nos da pistas para comprender qué es lo que quieren nuestros conciudadanos. Los chilenos hemos acogido su llamado a enfatizar el crecimiento. Usted nos logró convencer que, sin crecimiento, una sociedad más justa resulta una quimera. Le ruego que tome en cuenta que el crecimiento dinámico de largo plazo tiene requerimientos complejos y que uno de ellos es diversificar nuestra economía que, luego de más de 100 años, sigue dependiendo excesivamente del cobre. Ello implica ineludiblemente una colaboración público-privada para descubrir nuevas oportunidades y destrabar obstáculos a su desarrollo.

No todos los que votaron por usted adhieren a las ideas tradicionalmente asociadas con la derecha. Los chilenos siguen deseando vivir en una sociedad con igualdad de oportunidades para todos, sin importar donde hayan nacido. Esto tiene varias implicancias. En primer lugar, el acceso a buena educación superior (universitaria o técnica) es una importante aspiración ciudadana. Segundo, también lo es la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación preescolar y escolar, sin lo cual los hijos de los más acomodados seguirán constituyendo la mayoría en los planteles de educación superior, con o sin gratuidad en la educación superior. Tercero, el acceso a la salud para todos y el mejoramiento de las pensiones serán importantes desafíos para su administración.

Todo esto no significa que los medios con los cuales estos problemas fueron abordados por el gobierno saliente hayan sido los más apropiados. De hecho, fueron las pretensiones refundacionales que estuvieron detrás de los medios adoptados las que fueron rechazadas por la ciudadanía.

Otra importante implicancia de su votación, Sr. Presidente, es que es un llamado a ampliar el círculo de sus colaboradores y especialmente, a incorporar a jóvenes de buena voluntad que desean vivir en una sociedad más dinámica y más justa. Sería importante ver en su gobierno a caras nuevas y no solo a sus colaboradores habituales.

Por último, en la administración actual laboran profesionales y funcionarios que hacen bien su trabajo. Una señal de querer trabajar con los mejores, sin importar de dónde provengan políticamente, sería no repetir lo que han hecho los nuevos gobiernos en el pasado: barrer con los existentes para darles pega a los partidarios del gobierno entrante. Deseándole éxito en su administración, lo saluda con todo respeto.

/escrito por Manuel Agosín en el diario La Tercera

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