This handout infographic released by the European Southern Observatory on February 22, 2017 displays some artist’s illustrations of how the seven planets orbiting TRAPPIST-1 might appear — including the possible presence of water oceans — alongside some images of the rocky planets in our Solar System. Information about the size and orbital periods of all the planets is also provided for comparison; the TRAPPIST-1 planets are all approximately Earth-sized. The stunning discovery of seven Earth-like planets orbiting a small star in our galaxy opens up the most promising hunting ground to date for life beyond the Solar System, researchers said Wednesday. All seven are within 20 percent of the size and mass of our own planet and almost certainly rocky, and three are ideally situated to harbour life-nurturing oceans of water, they reported in the journal Nature.
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Michaël Gillon, el astrónomo que ha liderado el descubrimiento de los siete planetas de Trappist-1, no es un científico convencional. Nacido en 1974 en Lieja (Bélgica), siempre le ha fascinado la ciencia. Pero al terminar el instituto, en lugar de ir a la universidad, se alistó en el ejército; no le gustaba estudiar.

Sin embargo, a lo largo de su carrera militar la ciencia volvió a llamarlo, esta vez con más fuerza. “Me arrepentí”, declara en un perfil de la Universidad de Lieja, donde es profesor. Tras siete años como soldado, entró en la facultad a los 24.

“He reflexionado sobre la existencia de la vida desde que era un niño”, explicó en la rueda de prensa de la NASA en la que se presentó el hallazgo de los exoplanetas esta semana. “Por eso, cuando fui a la universidad para aprender ciencia, primero estudié biología y bioquímica, porque quería comprender qué es la vida”. Luego se pasó a la astronomía. “Era el principio de la aventura de los exoplanetas”, recuerda, el primer paso en la búsqueda de seres vivos más allá de la Tierra.

Desde que en 1995 se confirmó la detección del primer exoplaneta, los astrónomos han descubierto 3.582 más, recogidos en la Enciclopedia de Planetas Extrasolares del Observatorio de París. Las últimas incorporaciones son los cuatro nuevos mundos de Trappist-1 –los tres primeros los había anunciado el año pasado– hallados por Gillon. “He dedicado mi vida en la ciencia a esta meta. Es un logro muy satisfactorio para mí ”.

El sistema planetario se ha descubierto desde el pequeño telescopio Trappist, construido en los Andes

El sistema planetario se ha descubierto desde el pequeño telescopio Trappist, construido en los Andes (UNIVERSIDAD DE LIEJA)

La primera vez que una lente terrícola posó su mirada sobre la estrella Trappist-1 –invisible para el ojo humano– fue en 1999. La descubrió un equipo de la Universidad de Delaware (EE.UU.), en un estudio para catalogar objetos celestes, según un comunicado de la institución. Bautizada con el prosaico nombre de 2MASS J23062928-0502285, en aquel entonces no era más que un diminuto y frío punto de luz en la constelación de Acuario, prácticamente insignificante para quienes buscaban exoplanetas, que concentraban sus esfuerzos en estrellas más parecidas al Sol.

Pero Gillon pensaba de una forma distinta. Las enanas ultrafrías, las estrellas más pequeñas del cosmos –si fueran menores, no tendrían suficiente masa para quemar el hidrógeno que las hace brillar– son también las más abundantes. Además, aunque su reducido tamaño dificulta su observación, hace más fácil detectar y estudiar exoplanetas que orbiten a su alrededor.

Una de las técnicas más utilizadas para descubrir mundos más allá del Sistema Solar se basa en observar las estrellas durante largos periodos de tiempo. Si hay planetas girando alrededor de ellas, y si su órbita los lleva a pasar entre su estrella y la Tierra, los telescopios registran el pequeño eclipse .

“Cuanto más pequeña sea la estrella, mayor será la zona de sombra en comparación”, explica por correo electrónico Amaury Triaud, astrónomo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y coautor del descubrimiento de los exoplanetas de Trappist-1. Asimismo, al ser sistemas muy compactos –Trappist-1 no es mucho mayor que el sistema que forma Júpiter con sus lunas–, los planetas eclipsan su estrella muy a menudo. Por estas razones, los sistemas de estrellas enanas son en realidad los más rápidos de estudiar.

/La Vanguardia

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