La segunda jornada del consejo directivo ampliado de la UDI -realizado en las Termas de Cauquenes- se extendió por casi dos horas. En la instancia se acordó un voto político de cinco puntos, en la misma línea que había planteado el día anterior el senador Hernán Larraín y al que se había plegado, entre otros, el diputado Jaime Bellolio.

Una de las medidas aprobadas en ese voto fue la instauración de una comisión electoral permanente para preparar las elecciones de 2020 (municipal) y 2021 (parlamentaria y presidencial).

En ese sentido, otro acuerdo fue dar “prioridad especial” a la búsqueda “con anticipación” de un candidato presidencial de la colectividad. Esto, se agrega, “en aras de materializar la necesidad de que Chile Vamos esté a lo menos ocho años en el gobierno”.

La comisión electoral, además, tendrá por objeto “diseñar mecanismos de selección de candidatos, dando prioridad a la transparencia”. Dicha materia fue una de las principales quejas a la directiva de Jacqueline van Rysselberghe por los desfavorables resultados de los comicios parlamentarios.

Con miras a la futura administración de Sebastián Piñera, la UDI acordó “reafirmar su compromiso irreductible de colaborar con generosidad y patriotismo activamente en las tareas” del gobierno. Para esa labor, se añade en el texto, adquieren un encargo especial con la clase media.

Por último, consensuaron realizar un consejo programático, durante este primer semestre, para fijar los ejes del proyecto político UDI.

También se zanjó un cronograma para actualizar la declaración de principios, cuya tarea quedará a cargo de comisiones temáticas. Para aprobar esos cambios y los acuerdos de este sábado, se convocará a un consejo general.

“Se habló de todo”

La noche del viernes se había dado un debate “franco” y “constructivo”, según dirigentes. Se trataba de la primera instancia donde se abordarían los resultados electorales de noviembre: la UDI perdió la supremacía del sector, dejando a RN como el partido con la bancada más grande.

La disidencia -liderada por Bellolio- había exigido, horas antes al consejo, a través de una carta, una autocrítica de la directiva por los resultados, los que habían tildado de “mediocres”. De hecho, en esa misiva, el grupo había destacado la gestión del anterior presidente, Hernán Larraín.

Sin embargo, la senadora no hizo un mea culpa y pidió no ser “autoflagelantes”.

Así, al menos cinco parlamentarios intervinieron en la discusión interna. Entre esas alocuciones, Larraín planteó la necesidad de realizar una “honesta autocrítica” de la directiva hasta los militantes, aunque, dijo, “en distintos grados”.

En el debate, en todo caso, de acuerdo a asistentes, Coloma hizo una autocrítica ante los presentes. “Nos equivocamos en las lógicas competitivas en cada distrito. (…) A propósito de hacer la autocrítica de que pudimos hacer mejor las cosas, planteé la necesidad de que las ideas vayan siempre acompañadas de atributos. Tenemos que hacer un esfuerzo por mejorar en ideas, pero también para que los estilos sean con respeto”, dijo.

Consultada por su falta de autocrítica, la senadora respondió que “se habló de todo; con unidad, que es lo que más rescato. Se proyectó lo que queremos hacer hacia adelante. Somos un partido que ha sido extremadamente golpeado, pero que seguimos siendo el con mayor comité de senadores, con 30 diputados y con el mayor número de alcaldes y militantes de nuestro sector”.

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