Protestas contra el gasto que está generando para el Estado la visita del papa Francisco y contra los abusos de curas pederastas, fueron las demandas que más sonaron en los accesos al Parque O’Higgins habilitados para la esperada misa que celebró el Sumo Pontífice.
Las manifestaciones se dieron durante la misa de la paz que congregó a más de 400 mil personas.

Entre gritos de “morir luchando” y “cómplices pederastas”, los manifestantes fueron dispersados por Fuerzas Especiales con ayuda de vehículos lanza-agua.

En su primer discurso en Chile, Francisco abogó por los indígenas, los migrantes, los jóvenes, los niños y el medio ambiente.

Sobre los pueblos originarios (con los que se reunirá el miércoles en Temuco), el papa pidió que se les “escuche” y se respeten sus derechos y su cultura.

Sobre los “graves problemas ecológicos y ambientales” ocasionados por “la supremacía del poder económico sobre los ecosistemas naturales”, Francisco pidió que se tenga en cuenta la “sabiduría” de los pueblos originarios para “aprender que no hay verdadero desarrollo en un pueblo que da la espalda a la tierra y a todo lo que la rodea”.

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