A las 11 horas de ayer, los fiscales del caso Penta, Carlos Gajardo y Pablo Norambuena (que posteriormente renunciarían al Ministerio Público), se reunieron con su superior Manuel Guerra para abordar la decisión del fiscal regional de solicitar una audiencia para buscar una salida alternativa al juicio oral contra el senador UDI Iván Morera, previo pago de $35 millones.

Según conocedores del encuentro, ambos persecutores -a cargo del caso desde el inicio- manifestaron al fiscal regional su oposición a la fórmula acordada con la defensa del parlamentario, cuya audiencia tiene fecha fijada para el 30 de enero.

En la cita -para la cual Norambuena hizo un alto en sus vacaciones- ambos fiscales habrían planteado su preocupación por el efecto “dominó” que la decisión podría generar para otros imputados por casos de financiamiento irregular de la política. Se señaló la idea de que, si la figura del facilitador de boletas -como es el caso de Moreira- se ve desestimada por Guerra al basarse en la ajustada votación que la Corte Suprema falló sobre el desafuero del senador -9 votos a favor y 8 en contra-, otras defensas podrían pedir también que se les aplique un mismo estándar. Según fuentes vinculadas al caso, los fiscales apuntaban a la situación del ex alcalde Pablo Zalaquett; del ex administrador electoral de Sebastián Piñera, Santiago Valdés, y del ex ministro Laurence Golborne.

En esa línea, Gajardo y Norambuena habrían puesto sobre la mesa la idea de que el caso Penta quedaría sin condenas, aparte de la recibida por el ex senador UDI Jovino Novoa, quien se acogió a un juicio abreviado.

Antes de la cita, el fiscal Guerra descartó en T13 Radio que Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín pudieran acceder a una salida alternativa. “Con ellos veo inviable una salida alternativa”, dijo. “Pero nunca descarto la posibilidad de que pudiéramos llegar a un procedimiento abreviado”, añadió.

Fiscales en reflexión

En la reunión, relatan testigos, Gajardo y Normabuena plantearon a su superior que se encontraban en un “periodo de reflexión” respecto a su permanencia en el Ministerio Público. Esto, porque tal como habrían señalado ambos fiscales, el cambio de criterio en las definiciones de la causa, se realizó sin su consentimiento, asunto que difiere de lo que ocurrió en otras oportunidades, por ejemplo, cuando el fiscal Sabas Chahuán estuvo a cargo de la causa.

En la reunión, Gajardo y Normabuena habrían defendido la tesis de que era mejor seguir con la causa y esperar lo que definieran los jueces. En T13, en tanto, Guerra fue consultado si no era mejor esperar convencer a los jueces. “Yo creo que es complejo”, dijo; “lo veo poco viable”, sentenció.

Esta no es primera vez que Gajardo deja abierta la posibilidad de dar un paso al costado a raíz de desavenencias con sus superiores. Sin embargo, su dimisión nunca se ha concretado.

/gap