“El Santo Padre Francisco ha seguido con preocupación todas las informaciones que, desde hace varios años, han ido llegando a la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica sobre la situación del Sodalicio de Vida Cristiana”, señala el comunicado del Vaticano.

Francisco, añade la nota, “se ha mostrado especialmente atento a la notable gravedad de las informaciones acerca del régimen interno, la formación y la gestión económica-financiera, motivo por el cual ha pedido con insistencia al Dicasterio (de la Vida Consagrada) una particular atención”.

A la decisión, afirma el comunicado vaticano, “se han sumado últimamente las graves medidas adoptadas por la autoridad judicial peruana con respecto a Luis Fernando Figari“.

“Después de un profundo análisis de toda la documentación, el Dicasterio ha promulgado el Decreto de Intervención”, añaden.

Los ex sodálites Óscar Osterling, Vicente López de Romaña, José Enrique Escardó, Pedro Salinas y Martín López de Romaña denunciaron a Figari en mayo de 2016

Los ex sodálites Óscar Osterling, Vicente López de Romaña, José Enrique Escardó, Pedro Salinas y Martín López de Romaña denunciaron a Figari en mayo de 2016

Por otra parte, el cardenal Joseph William Tobin, que había sido nombrado delegado ante este movimiento para realizar la investigación, “continuará siendo referente de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica en cuanto Delegado ad nutum en relación con Sodalitium Christianae Vitae, particularmente para las cuestiones de índole económica”.

Un informe encargado por el mismo Sodalicio y elaborado por expertos extranjeros concluyó que al menos 36 personas, 19 de ellas menores, fueron presuntamente víctimas de abusos sexuales entre 1975 y 2002 por parte de sus líderes, entre ellos, Figari, pero la fiscalía archivó las denuncias por abuso sexual por haber prescrito.

La solicitud de prisión preventiva afecta también a Virgilio Levaggi, Jeffrey Daniels y Daniel Murguía, ex integrantes e integrante de la cúpula del Sodalicio.

Por el momento, Figari reside en Roma en un lugar secreto, y el año pasado, el Vaticano indicó que no podría regresar al país, salvo por motivos muy graves.

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