Un auto invadió el concurrido paseo marítimo de Copacabana de Río de Janeiro dejando un bebé muerto y 17 heridos, luego que el conductor perdiera el control del vehículo.

La policía informó inicialmente de 11 heridos, pero la secretaría de Salud de Río confirmó luego la muerte en el hospital de una bebé de nueve meses, así como el ingreso de 17 heridos en varios centros de la ciudad.

“El conductor fue detenido y conducido a la comisaría. Negó a los policías haber ingerido bebidas alcohólicas, relató haber perdido el control del auto y afirmó sufrir epilepsia”, informó la policía en un comunicado.

El conductor explicó en la comisaría que tuvo una crisis de epilepsia y se encontraron los medicamentos contra la epilepsia en el vehículo“, dijo a la AFP el coronel Angeloti, de la comisaría de Copacabana.

(EFE/Antonio Lacerda)

(EFE/Antonio Lacerda)

La víctima mortal fue identificada como María, una bebé de ocho meses que se encontraba con su madre y abuela. Equipos médicos intentaron resucitar a la niña por casi 50 minutos sin éxito, informó el diario O Globo.

El pánico se desató en la famosa playa de Copacabana, abarrotada al anochecer de una calurosa jornada del animado verano carioca, sobre las 20:40 horas locales, cuando un Hyundai negro invadió el paseo llevándose por delante a varias personas.

“Yo estaba atravesando la calle, cuando de repente el coche invadió y atropelló a varias personas. Me acerqué a la madre, ella estaba llorando mucho, tenía con mucho dolor en la pierna. Y solo decía: ‘mi bebé’. Le pregunté si estaba embarazada y ella sólo repetía eso. Luego la abuela apareció, tomó a la bebé que estaba tirada en la arena y los guardias municipales abrieron camino y nos llevaron en la ambulancia. Desafortunadamente, la bebé ya estaba  muerta”, contó Daria Lasmar, de 40 años, a O Globo.

Vimos a los clientes que estaban sentados más cerca salir corriendo y, cuando miramos, vimos las sillas de playa volcadas, humo, creímos que había fuego. Corrí a buscar un extintor, pero no había fuego“, afirmó a la AFP Roberto Miguel, camarero en el bar situado a unos metros de donde ocurrió el accidente.

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