Si bien está a la espera de los informes jurídicos que encargó para conocer los reales alcances de la indicación del gobierno, Jacqueline van Rysselberghe dice que “tiene que quedar claro” que no se promoverá la adopción homoparental. En ese sentido, la presidenta de la UDI sostiene que “hay algunos aspectos que son los que tenemos que estudiar, que creemos que podemos perfeccionar para que quede claro desde nuestra perspectiva”. Y agrega: “Nos hubiera gustado mucho más que hubiera dicho que se va a dar en adopción a una pareja que tuviese estabilidad en el tiempo, donde estuviese un padre y una madre, no que jugaran el rol de padre y madre”.

¿La indicación del gobierno resguarda correcta y completamente los principios que la UDI considera necesarios en materia de adopción e infancia?

Hay dos principios que hay que resguardar. Uno: que la adopción es un derecho de los niños, no de las parejas. Por lo tanto, el foco tiene que estar centrado en el niño. Y lo segundo, que es consecuencia de aquello, es que lo que tiene que resguardarse es el bien superior del niño. Desde esa perspectiva, nos parece que hay que tener un trámite expedito, porque hoy es extremadamente engorroso y lento, y también que habiendo pocos niños en condiciones de ser adoptados en Chile y muchas parejas heterosexuales en condiciones de adoptar, tiene que mantenerse la preferencia para que la adopción se dé a parejas heterosexuales.

¿Y eso lo resguarda completamente la indicación del gobierno?

La estamos estudiando. Estamos viendo que esto efectivamente se resguarde adecuadamente. Si creemos que hay una cosa que se puede mejorar, vamos a poner indicaciones.

¿Se dejan espacios para interpretaciones? Las interpretaciones han sido variadas…

Sí, efectivamente. Por eso es que estamos viéndola, porque ha habido distintas interpretaciones. A nosotros nos hubiera gustado mucho más que hubiera dicho que se va a dar en adopción a una pareja que tuviese estabilidad en el tiempo, donde estuviese un padre y una madre, no que jugaran el rol de padre y madre. Pero tenemos que ver bien los alcances: cómo se acreditan los roles, quiénes juegan esos roles…

El gobierno ha transmitido que se hizo una cuidadosa redacción con la que se intenta cuidar a ambos extremos, por así decirlo: a los más conservadores del sector -con eso del rol de padre y madre- y a los más liberales, con lo de la no discriminación. Incluso, algunos califican la indicación como ambigua…

En estos temas es difícil dejar contentos a todos. Por eso queremos ver el alcance de la redacción.

Usted dijo esta semana que ahora se viene una “discusión ideológica”. ¿Por qué?

Porque la discusión que se está dando en estos días es en torno a las parejas, y no en torno al niño.

¿Y por qué cree que se ha producido eso?

Porque todas las minorías de lobby gay están llevando la indicación al derecho de la pareja a adoptar, y esa es una discusión ideológica.

Pero el gobierno contribuye a que ese sea el foco…

Creo que el Presidente Piñera dijo súper claro en el discurso del 1 de junio que esto no era un derecho de las parejas, sino que era un derecho de los niños, y que lo que se tenía que buscar era el bien superior del niño. Creo que ahí él marcó posición. Ahora, la forma cómo está redactada hay que evaluarla, y si consideramos que se tiene que mejorar, vamos a presentar indicaciones.

¿No hay una falta de convicción del gobierno para plantear una postura clara y determinada sobre el tema?

(Piensa) A mí me hubiese gustado que fuera más clara, porque yo tengo el convencimiento de que muchísima gente en la campaña y mucha gente que votó por Sebastián Piñera entendió que no se va a promover la adopción homoparental. Creo que, por lo tanto, en este proyecto eso tiene que quedar claro. Hay algunos aspectos, que son los que tenemos que estudiar, que creemos que podemos perfeccionar para que quede claro desde nuestra perspectiva.

¿Se deja espacio para que un juez pueda permitir que una pareja homoparental adopte?

Me parece que las leyes están, justamente, para direccionar el actuar de los jueces. Es decir, “dentro de eso” es que los jueces tienen que decidir. Es decir: dentro de las parejas heterosexuales puede haber algunas que tienen mayores condiciones que otras.

Pero eso pareciera que no está bien direccionado…

Claro. No tengo los informes de los abogados, pero a primera vista nos gustaría que hubiese quedado más explícito.

O sea, ve un riesgo ahí…

Puede haber un riesgo, sí. El otro tema que queda demasiado abierto es el tema de la estabilidad de la pareja. La diferencia entre el matrimonio y el Acuerdo de Unión Civil es que la disolución del matrimonio no es exprés. Tiene una serie de requisitos. Y creo que eso permite que en caso de crisis exista la posibilidad de una mayor estabilidad en el tiempo. Una pareja que convive debiera casarse, debiera tener una figura legal que resguarde esa convivencia estable en el tiempo.

El ministro de Justicia, Hernán Larraín, dijo el jueves que no es una condición necesaria que se cumpla el rol de padre y madre para poder adoptar…

Bueno, es que si eso es así, nosotros no estamos de acuerdo.

Si la indicación es como planteó Larraín, ¿no hay un apoyo de la UDI, entonces?

Por lo menos de la mayoría nuestra, no. Puede haber personas dentro de la UDI que lo apoyen, pero mayoritariamente la gente de nuestro sector considera que esto debiera darse en parejas estables y heterosexuales.

¿Cómo evalúa el rol de Hernán Larraín como ministro y militante UDI?

Es una situación bien incómoda para él, porque le ha tocado muy duro estos tres meses. De verdad, creo que es de los ministros a los que les ha tocado de las agendas más duras, pero creo que él lo ha hecho bien. Él tiene que jugar un rol de gobierno, y como tal tiene que entender -y lo entiende, yo creo- que los partidos son partidos de gobierno, pero no necesariamente tienen que compartir todas las posiciones del gobierno. Creo que esa diversidad de nuestro conglomerado es sana.

¿Él se ha alejado de las ideas de la UDI en temas valóricos?

Él no puede representar en el gobierno a las ideas de la UDI. Él tiene que representar al gobierno y tiene que tratar de ser un puente con la UDI.

¿Cómo ve la actitud de La Moneda con Larraín? Se le ha quitado el piso y se le ha dejado en una posición incómoda más de una vez…

Bueno, pero es que ese es el rol de los ministros. Los ministros, los funcionarios de gobierno, en general, son fusibles del gobierno. Son los que tienen que dar la cara. Si el ministro, el que sea, quería hacer algo, pero después La Moneda evalúa que hay que hacer una cosa distinta, bueno, él es funcionario de gobierno. Es parte del costo de ser funcionario de gobierno.

/Entrevista de Alberto Labra para La Tercera

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