La reunión se prolongó por cerca de 90 minutos en el piso 18 de Apoquindo 3000. Hoy en la tarde, el presidente electo, Sebastián Piñera, y el canciller Heraldo Muñoz sostuvieron su tercer encuentro desde la segunda vuelta electoral del 17 de diciembre pasado.

Sin embargo, a diferencia de las reuniones anteriores, la cita de hoy tenía un elemento clave, que va más allá de la coordinación sobre las materias de Relaciones Exteriores: la duda sobre si el equipo chileno a cargo del juicio marítimo con Bolivia en La Haya se mantendrá una vez que Piñera inicie su segundo gobierno.

La incertidumbre sobre la decisión del mandatario electo se instaló el miércoles, cuando la Corte Internacional de Justicia determinó que los alegatos orales del litigio por la demanda paceña se realizarán entre el 19 y el 28 de marzo, es decir, apenas ocho días después del cambio de mando. Esto, a diferencia de las estimaciones iniciales que apuntaban a que esa etapa del juicio se produciría a mediados de año.

Así, el tema de la demanda boliviana fue abordado en la cita de hoy, pero Piñera no se refirió al tema públicamente ni despejó -al menos hasta anoche- la incertidumbre sobre la continuidad del equipo, que es liderado por el agente Claudio Grossman y los coagentes Alfonso Silva, María Teresa Infante y Alberto van Klaveren.

A la salida del encuentro, al que el canciller llegó cerca de las 17.30, Muñoz dijo que “le he contado lo que el equipo jurídico ha estado haciendo para prepararse para estos alegatos orales”. Y reiteró, tal como dijo el jueves, que existen “señales” sobre una continuidad del equipo a cargo del caso.

“Creo que me ha expresado una señal, como lo dije antes, de continuidad, pero eso son cuestiones que será el propio presidente electo el que tendrá que referirse a ellas en su momento”, dijo Muñoz, junto con agregar que “no soy el indicado para expresar lo que pueda suceder después del 11 de marzo”. Simplemente, se limitó a recalcar que “me parece que su señal, su disposición, es de continuidad, por cierto continuidad respecto a los argumentos de Chile”.

El ministro, además, reiteró que está dispuesto a reunirse con el nuevo canciller, una vez que sea nombrado por Piñera. E incluso planteó la opción de incorporarlo a una reunión con el equipo jurídico en París. “Si hay un canciller designado, tenemos planificada otra reunión a mediados de febrero, y yo estaría dispuesto, porque yo voy a liderar esa reunión, a ir acompañado del canciller designado”, comentó.

La incertidumbre, en todo caso, se mantiene, al igual que sobre la permanencia del equipo a cargo del juicio por la demanda que Chile interpuso contra Bolivia por el uso de las aguas del Silala, que es liderado por la agente Ximena Fuentes y los coagentes Infante y Juan Ignacio Piña.

Durante la mañana, sin embargo, hubo dos señales que apuntaban a una continuidad. Primero, el presidente de la CPC, el ex canciller de Piñera Alfredo Moreno, dijo -tras reunirse por cuarta vez con el mandatario electo- que “yo creo que los equipos chilenos están preparados para hacer esto, tenemos abogados y expertos de primera línea”. Además, comentó que “el tema que nos tiene en La Haya es un tema de Estado, es un tema que va más allá de cualquier gobierno”, junto con recalcar que “me parece que hay que mantener la continuidad”.

En segundo lugar, el ex ministro Andrés Chadwick también se refirió al tema. Y si bien dejó en claro que Piñera tomaría la decisión, señaló que se trata de un “tema de Estado” y que, además, “todos sabemos que estamos con fechas muy próximas (para los alegatos orales), y en eso el presidente se va a pronunciar y lo ha estado hablando con el canciller”.

Desde que se conoció la fecha de los alegatos orales, en el entorno del mandatario electo señalaban en privado que se debía mantener al equipo a cargo del caso por la premura de la fase oral del juicio, mientras que desde Chile Vamos señalaban que introducir alguna modificación implicaba un riesgo. Esto, en caso de que el fallo resulte adverso para nuestro país, por lo que se podría terminar responsabilizando a Piñera.

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