“Aquí hay más preguntas que respuestas” de esta forma los personeros de Chile Vamos han descrito el nombramiento del próximo ministro de Educación, Gerardo Varela. De un perfil técnico, más bien dicho empresarial ha llamado la atención por su férrea defensa al derecho de propiedad, las denominadas “empresas zombies” de Sebastián Piñera y el reconocimiento público al servicio del cuestionado “Choclo” Délano con el país.

Abogado, casado, tiene cuatro hijos. Ligado principalmente al mundo liberal, ese que es más cercano a Axel Kaiser que a Evópoli. Es socio del estudio jurídico Cariola, Diez, Pérez-Cotapos & Cía, y ha representado a los ejecutivos de Larraín Vial involucrados en el denominado Caso Cascadas. Ejerció como académico en la Pontificia Universidad Católica y de la Universidad Adolfo Ibáñez. Miembro del círculo legal de ICARE, ministro del Tribunal de Ética del Colegio de Abogados, fue miembro del directorio de “Escuelas para Chile”, y actualmente es director de Fundación para el Progreso, Fundación Emplea del Hogar de Cristo, Educa UC, y del Observatorio Judicial.

Un nombramiento que es bastante desconocido, marcado por sus polémicas intervenciones en la prensa, un número no menor de columnas y cartas en El Mercurio y El Líbero, en dónde deja fluir sus principios liberales y defensores de la propiedad privada. En su columna “Caso Penta: “El Choclo”, ¿un falsificador ideológico o el pago de Chile?”, publicada en El Mercurio, destaca “a Gabriela Mistral le preguntaron alguna vez por qué no vivía en Chile, y ella dijo, porque en Chile sería la “Gaby” no más. Es el problema de “El Choclo”, en cualquier país desarrollado le habrían dado una medalla por servicios a su país, acá preferimos dárselas a Alan García que nos demandó ante La Haya. Por eso, acá es ‘El Choclo’ no más”.

Agrega que a pesar de que no conoce “al personaje mayormente”, sí conoce “algunas de sus buenas obras. Coincidí con él trabajando, en “Escuelas para Chile” (…) Desde la distancia, me cayó bien al tiro, era de la U y del Saint George, lo que inmediatamente me genera confianza, nunca se daba aires, trabajaba igual que el resto, tenía un sentido común poco habitual y una sencillez de esas con las que uno se cruza pocas veces en la vida”.

Pero no sólo su defensa Carlos Alberto Délano, involucrado en el caso Penta, que hace estallar la arista de financiamiento irregular a la política que investigado la Fiscalía, ha hecho estallar las redes sociales. Varela también detalló su línea respecto a los principios y defensas de la propiedad privada, señala que “el derecho de propiedad se prefiere sobre la obligación de pagar impuestos”. Agrega que “la combinación de respetar la letra de la ley con el derecho a conservar lo que cada uno produce, lleva a la conclusión de que cuando hay áreas grises en la ley, estas deben interpretarse siempre a favor del derecho de propiedad y no a favor de pagar impuestos; es decir, a favor de la persona y no del fisco”.

Pero no sólo se ha referido a la materia económica, el nuevo ministro Varela también le ha dedicado parte de su pluma a las reformas educacionales impulsadas en el gobierno de Michelle Bachelet. En su columna “Educación: ¿derecho social o bien económico?: “Eppur si muove””, publicada en El Líbero, asegura que “si la educación sólo fuera un derecho no tendría límite y todos podríamos aspirar y obligar al Estado a financiarnos postgrados en Harvard”.

También destaca que la dicotomía entre la educación como un derecho o un bien de consumo, planteado por La Nueva Mayoría, “es una falacia. Es como sostener que el hombre es sólo un ser dotado de alma y razón, y no un mamífero, en circunstancias que es todas las anteriores”.

“Lo pueden repetir hasta el cansancio y lo pueden gritar a los cuatro vientos, pero la verdad siempre termina por imponerse, les guste o no a los inquisidores modernos; coincida o no con sus prejuicios medievales, la educación, como lo salud y la seguridad, son tanto derechos como bienes económicos”, agrega el nuevo ministro de Educación de Sebastián Piñera.

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