Estamos próximos a Marzo, es el fín de las vacaciones y el comienzo de un nuevo año en que se deben tomar decisiones importantes en diversas materias que influirán en las personas directa o indirectamente. En un año en que las promesas deberán ir consolidándose y que no se queden sólo en tener claro que hay que modificar ciertas cosas sino tener la voluntad de hacerlas, hay que ir concretando y no dilatar decisiones que se traducen en molestia y en incertidumbres innecesarias.

En el tema previsional, que es mi tema, claramente no hay decisión de hacer cambios que reviertan la situación vergonzosa que nuestro país mantiene, con respecto a las paupérrimas pensiones. Los pensionados equivalen al 24% del total de cotizantes, que cumplieron la edad legal, 65 años los hombres y 60 años las mujeres. Cada persona que cotiza en una AFP, tiene que saber que ese ahorro del 10% tiene que financiar una pensión mínimo por 30 años y  no 15 años,  porque las expectativas de vida aumentaron pero no así el ahorro obligatorio. Esto es como una torta de cumpleaños  para 20 personas y resulta que a esa fiesta llegaron 35,  esa torta no alcanza para todos.

 

La recomendación de la OCDE, (Organización Cooperación y Desarrollo Económico) sugiere que las pensiones básicas se financien con las rentas generales, es decir con los impuestos generales y no con la subida del 10%, en un 5% mas como sugiere el Ejecutivo, ya que no tendría mayor impacto en mejorar las pensiones miserables.

 

En Europa, especialmente en Finlandia, existe un plan piloto, de entregar una renta básica universal,  de 560 Euros, que busca combatir la inequidad social y asi que no exista esa brecha entre las personas de diferentes estratos socioeconómicos y con ello incentivar a que las personas inicien negocios y obtener mejor calidad de vida.  En nuestro país debiéramos tener un valor único o mínimo de pensión al llegar a cierta edad, y el Estado completar lo que nos falta para llegar a ella, por ejemplo si su pensión es de $ 200.000, que es casi el promedio en nuestro país, el Estado financie los faltantes $ 200.000 para llegar a $ 400.000 que debiera ser el valor mínimo de pensión para personas mayores de 65 años, que no tengan otros ingresos. Se derrocha mucho dinero en cosas superfluas o ideológicas que invertir en nuestros adultos mayores es una obligación y un derecho.

 

Este año, de elecciones, obviamente veremos que los candidatos llegarán con grandes ofertas, y de seguro mejorar las pensiones será una de ellas, no nos dejemos convencer de quien tiene la solución mágica para las pensiones, las mejoras al sistema van màs allà de tal o cual candidato, ya han pasado muchos gobiernos y aún no se ponen de acuerdo como enfrentar el desafío real porque primero están sus ideologías, sus propios intereses partidistas y no la urgencia de mejorar la calidad de vida del quien dió todo su esfuerzo y trabajo para recibir migajas cuando llegue el momento de descansar y disfrutar de su familia.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com