La cuarta etapa de la Vuelta de San Juan que se corrió entre Jáchal y Valle Fértil por la Ruta 150 dejó un episodio lamentable. La caída que sufrieron los ciclistas Ricardo Escuela, Fernando Gaviria y Rubén Ramos. En el kilómetro 22 tras la largada, en la localidad de Baldecitos, se produjo la rodada y por la gravedad del impacto, los tres ciclistas debieron ser trasladados hasta la Clínica El Castaño donde arribaron a las 19 de este miércoles.

El primero en llegar a la clínica fue Ricardo Escuela. El sanjuanino era el mejor ubicado de la provincia. Luego de la tercera etapa quedó a 27 segundos del líder. Luego llegó el colombiano Fernando Gaviria, quien accedió al centro de salud caminando por sus propios medios. El tercero en arribar fue el italiano Emanuel Valetti y por último Ruben Ramo.
Ricardo Escuela es el más afectado ya que tras el golpe quedó inconsciente y tuvo que ser trasladado en el helicóptero de la Provincia hasta la Capital. Por otra parte, Fernando Gaviria, Valetti y Rubén Ramos sufrieron algunos golpes y raspones pero al igual que Escuela quedaron en observación.

El ciclista colombiano Fernando Gaviria (Quick Step) sufre fuertes golpes en el hombro, rodilla y muñeca izquierdos a consecuencia de la caída a 50 kilómetros de la meta de la cuarta etapa de la Vuelta a San Juan, con meta en Valle Fértil-Villa SanAgustín.

“No parece que sea nada grave, pero Fernando tiene golpes fuertes en el hombro izquierdo, así como en la rodilla y muñeca del mismo lado. No obstante será trasladado al hospital de San Juan para pasar un reconocimiento, así podremos descartar lesiones importantes”, indicaron fuentes del equipo belga.

Ganador de la primera etapa, entre San Juan y Pocito, Gaviria aspiraba a anotarse hoy su segunda victoria en la presente edición, pero una desgraciada maniobra acabó con el colombiano en el suelo, lo mismo, entre otros, que el italiano Manuel Belletti y el argentino Ricardo Escuela, los tres retirados.

No ganó Gaviria, pero sí lo hizo su compañero argentino Maximiliano Richeze, su habitual lanzador, quien aprovechó “la confianza del equipo” para responder a las primeras de cambio con una victoria.