Una serie de libros, clasificados por distintas temáticas -históricos, energéticos, políticas públicas y de infancia- se encuentran hoy distribuidos por toda la oficina del senador DC Patricio Walker, en el piso 13 del Congreso, en Valparaíso. Y es que desde el 11 de marzo deberá dejar su cargo de parlamentario, tras decidir no ir a la reelección.

Por este motivo, hoy ya está enfocado en sus nuevos proyectos, vinculados principalmente con el mundo de la academia. “Voy a hacer clases en la Pontificia Universidad Católica en el diplomado de Medioambiente y Desarrollo Sustentable, para impartir el curso de conservación y biodiversidad de las áreas protegidas”, adelanta. Y pese a que en el futuro no tendrá un rol desde la Cámara Alta, Walker advierte que está lejos de retirarse aún de la política.

¿Qué espera de la junta nacional de la DC?
La Democracia Cristiana ha bajado su votación de manera sistemática y, por lo tanto, tenemos que hacernos cargo con un crudo análisis. Y si queremos remontar electoralmente, antes tenemos que remontar existencialmente. ¿Qué significa eso? Que después de haber vivido una crisis de convivencia tan profunda en el que algunos plantean que las diferencias tienen que ser penalizadas y que creen que todo se resuelve por el Tribunal Supremo, yo creo que se tiene que fijar un código de conducta que nos permita tener fraternidad entre nosotros. Y el que se sale de ese código, simplemente no tiene lugar en el partido.

¿Cómo se crea ese código de conducta?
Primero hay que sincerar si estamos o no de acuerdo en cambiar la forma en cómo tratarnos, a confrontar las ideas con ideas y no con descalificaciones o con exclusión. Si existe esa voluntad, aunque no está claro, yo les pediría al presidente de partido o a históricos con legitimidad, que puedan encabezar una comisión, para que elaboren un código de conducta, pero que sea aplicable en serio y de verdad en la práctica. De lo contrario, va a ser muy difícil construir un proyecto político común.

También se ha señalado que la DC debe definir su domicilio político en la junta nacional…
Yo soy partidario de definir nuestro domicilio político. Yo no me siento de centroizquierda, soy de centro.

¿Sería partidario, por ejemplo, de retomar las conversaciones que existieron en su momento entre la DC y RN?
Uno jamás se tiene que cerrar a los acuerdos programáticos, pero sin necesariamente amarrarse a una coalición política. Y en ese sentido, aspiro a que exista un referente en el que busquemos el cambio social, pero bien hecho, en la lógica reformista y no revolucionaria, dejando de lado cualquier tentación refundacional. Ahora, quiénes van a confluir en un eventual proyecto de esta naturaleza con este marco político, es algo que está por verse. No obstante, la Democracia Cristiana perfectamente puede hacer acuerdos programáticos con partidos de Chile Vamos, o bien con otros partidos, en temas específicos, como lo hicimos, por ejemplo, con Renovación Nacional a propósito del sistema electoral al binominal.

El ex Presidente Frei ha señalado que él no se siente cómodo con un acuerdo con el Frente Amplio, ¿usted coincide con él?
Espero que podamos construir un proyecto político con los que tenemos coincidencias. Tiene que existir un mínimo común ético desde el punto de vista de los valores que sostenemos. En eso no podemos tener doble estándar, y como ahora vence la Nueva Mayoría el 11 de marzo, lo único claro es que nosotros no debiéramos estar en una coalición, como por ejemplo, con el Frente Amplio y el Partido Comunista.

¿Qué rol cree usted que debe cumplir la DC en el nuevo gobierno de Sebastián Piñera?
La DC, siendo un partido de oposición, debe cumplir un rol proactivo, es decir, no esperar que lleguen los proyectos de gobierno para poder actuar en el Parlamento. Segundo, tenemos que ser una oposición constructiva, cuyo único norte sea buscar el bien común. La Democracia Cristiana no tiene que tener ninguna dificultad para buscar acuerdos, como lo hicimos con el pre y posnatal. O el tema de La Haya, que naturalmente tenemos que tener una postura de Estado. En esos temas debemos estar disponibles para llegar a acuerdo. En todo caso, también hay una responsabilidad del próximo gobierno en generar espacios para poder implementar acuerdos que sean buenos para el país. Y en eso si el gobierno se abre a tener una lógica de economía social de mercado, bueno, los democratacristianos tenemos que estar disponibles para llegar a acuerdo.

¿Qué le parece la nominación de su hermano, Antonio Walker, como nuevo ministro de Agricultura? La diputada RN, Paulina Núñez, hablaba que era una “señal” también para la DC.
Estoy convencido de que Antonio Walker fue nombrado como ministro de Agricultura por su trayectoria y por el nivel de excelencia de su trabajo en los últimos 30 años. Esa es la explicación que yo le doy, porque él es independiente, no forma parte de ningún partido político.

¿Sería partidario de una eventual acuerdo de la DC con Chile Vamos por la mesa de la Cámara?
Los diputados son los que tienen que definir su camino, no me corresponde a mí como un senador que va de salida decirles a ellos qué tienen que hacer. Pero hay experiencias como cuando Gabriel Valdés fue presidente del Senado, en la lógica de que son acuerdos de administración. Yo no demonizo ninguna alternativa.

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