La menor estaba durmiendo en una vivienda situada en Zaragoza, España, y cuando despertó, descubrió al hombre de 50 años tocándole sus genitales y practicándole sexo oral. En ese momento, corrió a avisarle a su abuela sobre lo ocurrido. En la casa, vivía el acusado, su esposa, sus hijos y la menor afectada, oriunda de Colombia.

Los hechos ocurrieron el 12 de marzo de 2017 y, meses después, la Justicia de España decidió reducir la condena de seis años a tres. Además, el acusado tendrá que pagar una indemnización simbólica de tan sólo mil euros a su nieta y le prohibieron acercarse a ella durante diez años.

La medida fue tomada porque la menor estaba dormida y, por lo tanto, se entiende que no hubo ocasión para que el abuelo impusiera su superioridad sobre ella.

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