Hilarante y exitoso fue el debut en los festivales televisados de Felipe Avello, el periodista y comediante que esta noche se consagró en Olmué 2018 con una propuesta de stand up comedy que cautivó a El Patagual.

Avello, quien eligió a este certamen -tras rechazar la invitación de otros de su estilo- para su primera vez en los grandes escenarios, no la tenía fácil. Debía subir al escenario tras la apabullante presentación de Residente y la presión podía jugarle en contra. Pero no fue el caso. Se plantó en el escenario con pachorra y los asistentes lo recibieron con aplausos que fueron subiendo de nivel a lo largo de todo su show.

Y es que el “Pecesillo”, como le llaman, presentó una rutina graciosa que potenció con su acidez e histrionismo.

Se rió de sí mismo, aludiendo a su quiebre matrimonial, y relató con ironía supuestos detalles de su vida, generando carcajadas por doquier.

Mientras él hacía reír, dos de sus grandes amigos y ex triunfadores del Festival de Olmué lo miraban con atención a un costado del escenario. Nos referimos a Pedro Ruminot y Edo Caroe, quienes llegaron a apoyarlo luciendo una camiseta negra que tenía una frase que repitió en varios pasajes: “están matando un weon!”

Aunque nadie entendía mucho por qué la repetía, cada vez que lo hacía causaba más risas y elevaba más la sintonía, alcanzando un peak de 19 puntos.

Hacia el final de su acto, Felipe Avello sorprendió al invitar a cuatro personas del público a un supuesto homenaje al actor Robin Williams, a quien confundió con el ex Take That, Robbie Williams, y por eso los convirtió en sus compañeros de “boyband” y juntos imitaron, sin vergüenzas, a Backstreet Boys. Risas a destajo en un momento que significó el cierre de su espectáculo, previo a un breve bis que selló su triunfal paso por Olmué que le valió no sólo el cariño del público presente, sino que también el primer lugar de sintonía con 16,6 puntos promedio.

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