Fuentes oficialistas vinculadas al tema señalan que en Palacio no existe una postura común para enfrentar la situación del alto oficial. Apuntan a que Fernández y Aleuy serían partidarios de una señal potente que incluya la salida del general director de Carabineros, mientras en el segundo piso apostarían por su permanencia, considerando también la cercanía de la fecha en que Sebastián Piñera asumirá la Presidencia.

Además, se dejó entrever la molestia que existiría en Interior con la decisión de Villalobos de hacer valer sus vacaciones en medio de los cuestionamientos a la institución uniformada, los que aumentaron luego de que se hiciera pública su viaje. Esto también derivó en que el ministro del Interior, Mario Fernández, también diera término anticipado a su “feriado legal”, el que finalizaba el 5 de febrero.

“Si las instituciones, independiente de las razones que lo motiven, dejan de actuar como corresponde, el problema recae en el Estado y es trabajo de toda la institucionalidad enfrentarlo. La obligación del gobierno, en ese caso, es exigir las responsabilidades individuales e institucionales, dentro del marco legal existente, cuestión que realizará según corresponda”, comunicó el Ejecutivo.

Así se terminaban las muestras de apoyo expreso del ministro del Interior que tuvo el alto oficial luego de que estallara el millonario fraude en Carabineros. Ahora este nuevo escenario, en que los cuestionamientos y peticiones de renuncia provienen de varios sectores políticos, complica a La Moneda.

“Es una vergüenza, espero que el próximo gobierno lo primero que haga sea pedirle la renuncia a Villalobos (…) si un general en medio de una batahola tan grave como ésta, tiene el descriterio de irse de vacaciones, es porque está absolutamente perdido”, señaló el senador RN Manuel José Ossandón en TVN.

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