Si la intención del general director de Carabineros, Bruno Villalobos, era pasar unos días tranquilo en sus vacaciones, luego de que el Ministerio Público acusara a la policía uniformada de manipular los peritajes de la Operación Huracán, se equivocó. Incluso, su descanso no alcanzó ni siquiera a comenzar, dado que el gobierno le pidió interrumpir su “feriado legal”, dando cuenta de la incomodidad que existe hoy en La Moneda con la máxima autoridad de la institución.

El sábado en la noche, Villalobos tomó un vuelo desde Santiago a Miami, donde abordó un crucero para recorrer el caribe. Sin embargo, en medio de la ruta recibió un duro mensaje: el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, le pidió que retornara al país dado que esta semana sería clave para el futuro del caso. La fiscalía indaga la presunta adulteración de pruebas en la investigación de ocho personas, entre ellos al vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, por su eventual responsabilidad en ataques incendiarios en la IX Región.

El “llamado a terreno” por parte de Aleuy a Villalobos se oficializó a primera hora de ayer, a través de un comunicado del Ministerio del Interior: ante las “investigaciones administrativas y penales vinculadas a la denominada ‘Operación Huracán’, se le ha indicado a la autoridad policial que suspenda su feriado legal y retome sus funciones a la brevedad”. Trascendió que el general compró pasajes de regreso y llegó esta mañana al país, asumiendo de inmediato sus funciones.

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