El 2 de enero pasado, Sebastián Dávalos celebró el sobreseimiento de la Corte de Apelaciones en la arista principal del caso Caval acusando a la Fiscalía de “corrupta”, ya que “no está en condiciones morales ni éticas de realizar investigación alguna”.

La Fiscalía no pudo acreditar la participación del hijo de la Presidenta Michelle Bachelet en las imputaciones que le formuló hace tres años sobre tráfico de influencia, lavado de dinero, revelación de secreto, uso de información privilegiada y negociación incompatible por las labores que prestaba para Caval mientras era funcionario de la Dirección Económica de la Cancillería (Direcon).

“Fui investigado por la Contraloría General de la República, por la Fiscalía Regional de O’Higgins y por una comisión ad hoc de la Cámara de Diputados. En cada uno de los casos no se comprobó la existencia de ningún ilícito“, dijo Dávalos.

Sin embargo, su alegría duró poco tiempo, ya que Dávalos debió volver a la Fiscalía el pasado 16 de enero para declarar por cuarta vez, en calidad de imputado, en otra arista del caso Caval y por el cual, esta semana se dictó orden de arraigo para el hijo de la Presidenta.

La gran batalla del caso Caval que enfrenta a Compagnon-Dávalos con Valero: Quién estafó al empresario Vial Concha

El cientista político está enfrentado junto a su señora Natalia Compagnon el escollo judicial más complejo, que es la querella por estafa de $1.162 millones que presentó contra los socios de Caval el empresario de Rancagua Gonzalo Vial Concha.

Dávalos fue a declarar porque el socio de Caval, Mauricio Valero, lo acusó en noviembre pasado de haber realizado informes copiados que luego se vendieron al empresario, y que dieron el sustento para la querella por estafa. Los informes, además, habrían sido realizados mientras Dávalos era funcionario de la Direcon.

“Quiero dejar en claro que yo no tuve participación alguna en la elaboración de dichos informes. Tampoco sé quién realizó dichos informes”, dijo Dávalos ante la Fiscalía de Rancagua, según publicó El Mercurio.

Pocos días antes había declarado también ante el Servicio de Impuestos Internos por la misma causa.

La nuera de la Presidenta está formalizada por ocho  informes copiados, que fueron exhibidos como originales, en circunstancias de que están en internet y corresponden a presentaciones de Cochilco.

En la querella presentada en  junio de 2016, Vial Concha acusa a Compagnon de haberle pagado a Caval casi $1.200 millones por información de sus negocios que al final eran un “engaño cuyo único propósito era obtener dinero por parte de mis empresas”. Atrás quedaron los tiempos de amistad en que Vial Concha les prestó al matrimonio su fundo de Paine para que se casaran a fines de 2012.

Pero en su declaración ante la fiscalía del pasado 16 de enero, la nuera de Bachelet acusó a Valero de querer “obtener una salida para sus conflictos judiciales, vía atribuirnos a nosotros la elaboración de los informes”, y afirmó que las acusaciones contra ella y su cónyuge son “falsas”. Ello, porque los polémicos informes “estuvieron a cargo de Mauricio Valero”.

Abogado querellante de Caval sobre los que estafaron a Vial Concha: “Arriesgan penas de cárcel efectiva sobre cinco años

La pelea en que están  los socios de Caval  y Sebastián Dávalos por acreditar que no tienen relación alguna con los informes se debe a la alta pena que arriesga el que se determine como responsable.

La pena por estafa reiterada y por ese monto comienza en cinco años de cárcel efectiva, explica Mario Zumelzu, abogado querellante en el caso Caval.

– ¿Qué le parece la pugna de declaraciones en este caso?

-Si entramos a analizar las declaraciones de Valero versus las de Compagnon y Dávalos, evidentemente que el mérito de la carpeta investigativa en general, más allá de la arista de Vial Concha, habla que la credibilidad viene del lado de Valero. Es él el que ha cooperado con la investigación, quien ha entregado antecedentes valiosos. La única ‘prueba’ que puede existir en favor de Compagnon son las declaraciones de Dávalos y viceversa. Recordemos que en declaraciones anteriores, cuando Dávalos acompañó a  Compagnon a la famosa reunión con Luksic, ella dijo que ese día en la mañana Dávalos se ofreció a acompañarla, cuando la carpeta muestra con claridad declaraciones de la secretaria de Luksic respecto de que la reunión fue pedida por ambos y estaba agendada la visita de ambos. Faltar a la verdad ha sido un patrón de conducta de  Compagnon. En el plano de las defensas mutuas cabe destacar que en esa misma entrevista con Luksic, Natalia Compagnon dijo que Dávalos se dedicó a mirar las pinturas y los muebles. Valero está colaborando con la investigación, cosa que no han hecho ni Dávalos ni Compagnon.

– ¿Qué penas establece el delito de estafa?

-La tipificación del delito debe ir por las estafas reiteradas. Dado el monto de $1.200 millones estamos hablando de penas de presidio mayor, que parten en cinco años. Además, como hubo sucesivos actos constitutivos de la estafa, la pena se puede agravar en uno o dos grados. Es decir, están arriesgando penas de cárcel efectiva. Hay distintas pruebas en que Valero le da cuenta detallada a Compagnon del movimiento de la cuenta corriente de Caval, y ella fue quien contactó a Vial Concha. De manera que llegar a definir que ella no fue la que hizo o instruyó la confección de los informes resulta bastante contra la realidad de los hechos.

– ¿Es clave establecer quién encargó los informes?

-En los distintos tipos de participación está la coautoría. Mas allá de quien ha confeccionado el informe es clave quién ordenó hacerlo, de manera que no me caben dudas de la participación de Compagnon. Como tampoco me cabe duda, y no puedo afirmar la participación, pero sí el conocimiento de Dávalos, de que tiene grados de participación de cómplice.

-Dávalos hizo asesorías mientras estaba en la Direcon. ¿Qué implicancias tiene?

-Es un tema clarísimo de falsedad ideológica de las facturas por asesorías comunicacionales. Dávalos es cientista político, cuyo único trabajo conocido y actividad profesional que ha hecho es en la Direcon en el gobierno de su madre y unos meses en el de Piñera, ocupó el cargo que ocupan las primeras damas en el segundo gobierno de su madre y se supone que era el gerente de proyectos de Caval. Esa persona que no tiene las competencias para realizar informes comunicaciones, no es periodista ni relacionador público, resulta ridículo y absurdo que haya prestado una asesoría comunicacional a Caval. Compagnon habla del posicionamiento de Caval, por favor, qué posicionamiento tendrá Caval, que fue una empresa siempre de papel, que lo que vendió fue influencia en el gobierno de Bachelet. Es evidente que para que se investigue la responsabilidad de Dávalos, más allá de que pueda haber una formalización sin querella o denuncia del SII, se hace necesaria la actividad del SII. Por mucho menos se han ejercido las facultades del SII, a través de denuncias y querellas, en casos como Penta y SQM. Por bastante menos se ha tenido a personas investigadas por cerca de tres años.

Por Uziel Gómez Padrón para ellibero.cl

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