Si bien en algunas zonas del país se ha alertado por un eventual aumento en la población de polillas, para el doctor en Neurociencias de la Universidad de Valparaíso John Ewer éste no sería un hecho para sorprenderse, dado que muchos insectos aparecen en la primavera porque pasan la temporada invernal en sus refugios debido a las bajas temperaturas y los días más cortos.

“Así que no hay nada raro en que se vean más adultos en esta época”, sentenció el también investigador del Centro Interdisciplinario de Neurociencias de la Universidad de Valparaíso (CINV).

El doctor Ewer aclara que en el caso de las polillas, los adultos son polinizadores, de tal forma que “ayudan a propagar especies de plantas. Además, los estadios juveniles (cuncunas) son alimento para muchos animales (pájaros, reptiles, murciélagos, etcétera). Y las cuncunas se comen las plantas, y las plantas han desarrollado defensas químicas para combatirlas y esos compuestos son importantes porque son repelentes de insectos”.

Asimismo, el científico adelanta que existen numerosas especies de polillas: “Se conocen como 160 mil especies, diez veces más que las que existen de mariposas”, advierte.

El académico agrega que, como todos los insectos, las polillas cumplen una función relevante en su ecosistema, por lo que eliminarlas no es lo recomendable. Sin embargo, advierte que estas especies también se comen la lana, así que para el investigador lo mejor sería repelerlas.

“En todo caso no hay polillas peligrosas, son completamente inocuas”, afirma el biólogo.

Respecto al “polvo” que se desprende de las alas de estos insectos, el científico aclara que “no es polvo: son escamas muy pequeñas, que recubren todo el cuerpo y le dan el color a las polillas (también a las mariposas). Las escamas pueden causar reacciones alérgicas en personas; ese sería el único ‘peligro’ de las polillas (y de las mariposas también)”.

Finalmente, al consultarle sobre otras especies que podrían eventualmente haber aumentado su población en esta época, como por ejemplo enormes zancudos que han sido visto en el centro de Viña del Mar, advierte que “en general el número de especies de insectos está en caída libre, lo cual es un desastre. Y los zancudos grandes seguramente no son zancudos. Tienen la misma forma, pero son completamente diferentes y también son inofensivos; se alimentan de néctar”, revela para la tranquilidad de muchos.

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