Lo descubrieron en la Sala de Maternidad del Hospital Español. “El Vampiro Lácteo”, como lo apodaron las enfermeras, se disfrazaba de infante y esperaba la distracción de las madres dentro de un cochecito especialmente diseñado, que le permitía llevar con él falopa y escabio:      -“Al rato de estar dándole la teta empecé a sospechar que algo pasaba, porque se le encarpó el pantaloncito y además tenía olor a vino y manteca.-” dijo Marta, una víctima del vampiro que se animó a contar su experiencia.

Empleados del hospital aprovecharon para armar quilombo tras el evento: -No tenemos insumos. La semana pasada tuvimos que hacerle una enema a un tipo con procenex.- dijo una enfermera.

El acusado, que trabaja en el circo de los Hermanos Tejedor, se negó a prestar declaraciones, pero dejó un escrito para la prensa que decía en letra cursiva “puto el que lee”.  Desde el hospital, aseguran haber tomado medidas para que el hecho no vuelva a ocurrir. -“Sabemos que actuó con la complicidad de alguien de adentro, así que por las dudas echamos a los dos guardias que tenían antecedentes de haber manoseado pacientes en coma, y también a un camillero peruano que con esa cara no podia ser inocente.”- dijo el director del hospital, Dr. Maximo Simionetti.

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