Nicolás Jarry se consagró como la figura indiscutida de la serie entre Chile y Ecuador por Copa Davis. El tenista chileno ganó los tres puntos que disputó, y tras vencer a Roberto Quiroz por 6-4, 7-6 selló el 3-1 definitivo en favor del equipo nacional.

Menos de una hora después de celebrar en doble junto a Hans Podlipnik, el 95° del mundo regresó al Court Central del Estadio Nacional para completar la tarea ante un rival que había sorprendido a Gonzalo Lama el viernes.

Pero con Jarry no pudo. El joven de 1,98 metros pavimentó el partido desde el comienzo gracias a su potente primer servicio y su mayor regularidad, y terminó celebrando junto al capitán Nicolás Massú y las miles de personas que llegaron a Ñuñoa.

El próximo desafío de Chile ya está definido. El próximo 6 y 7 de abril, el equipo nacional se deberá trasladar -probablemente- a Buenos Aires para enfrentar a Argentina por uno de los dos cupos al repechaje del Grupo Mundial.

/gap