Durante los últimos años la inmigración en Chile ha ido creciendo, respondiendo a la inestabilidad de algunos países de Latinoamérica. Sin embargo, desde el siglo XIX e inicios del XX con el boom del salitre que no se veía un aumento tan significativo de extranjeros en el país.

Según dijo a El Mercurio el sociólogo Lorenzo Agar, ex jefe de la Unidad de Migración e Inclusión Social del Ministerio de Desarrollo Social, este fenómeno social seguirá aumentando y tendría mayores efectos que la de siglos anteriores.

Situación que ya está marcando nuevas consecuencias, como es la natalidad, donde los niños nacidos de al menos un padre o madre extranjero va en aumento y se ha triplicado los últimos diez años, pasando de un 3,3 en 2010 a un 8,6 el año pasado.

“Lo que estamos viendo es un mestizaje muy interesante” que “desmiente muchas de las cosas que se dicen respecto del racismo o xenofobia de los chilenos”, comentó.

En definitiva, el experto recalcó que para el 2040 la mitad de los niños y niñas que nacerán en Chile tendrán por lo menos un progenitor extranjero. Esto ya comienza a dilucidarse, ya que entre 2015 y 2016 de los 478.744 nacimientos, 30.362 correspondió a pequeños con al menos un padre inmigrante.

Y son los peruanos, bolivianos y colombianos quienes tuvieron más hijos con chilenos. “Estamos viendo el nacimiento de niños y niñas con orígenes diversos, y eso, a mi juicio, es un muy buen síntoma de cómo Chile recibe la migración.

/gap