Geoff Bent, Roger Byrne, Eddie Colman, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor y Liam Whelan y Duncan Edwards eran jóvenes de menos de treinta años cuando el avión en el que viajaban no logró despegar y se estrelló en el aeropuerto de Múnich. Eran grandes futbolistas y eso los transformó en leyendas, pero sobre todo eran hombres que comenzaban a vivir, cuyos sueños quedaron rotos.

Hoy se cumplen 60 años de uno de los momentos más tristes de la historia del fútbol: La tragedia de Múnich, como recuerda el reloj que señala en las inmediaciones de Old Trafford la fatídica hora del suceso. Ocho integrantes de un plantel de ensueño del Manchester United murieron en un accidente aéreo, en el que también perecieron otras 15 personas más, cuando regresaban de Belgrado, donde derrotaron al Estrella Roja y se clasificaban para las semifinales de la Copa de Europa. La escala técnica en Alemania no fue una buena idea, ya que después de dos intentos de despegue fallidos, el tercero finalizó de la peor manera.

Los “Busby babes”, como eran conocidos en honor al técnico escocés Matt Busby que los había hecho debutar, eran un equipo extraordinario, cuyo techo nunca llegamos a conocer. Con Bobby Charlton y Duncan Edwards como grandes figuras, el United había ganado la Liga inglesa 1956 con un plantel repleto de jóvenes cracks. De hecho, muchos creen que si no hubiese ocurrido la catástrofe, Edwars habría sido el mejor futbolista inglés de todos los tiempos. Talento le sobraba, de eso sí que no hay dudas. “Algunos se preguntaban si el United seguiría existiendo después de la tragedia de Múnich. No tengo forma de pensar las cosas en perspectiva. Sólo sé que la pena que me causó la muerte de mis compañeros, que ahora comprendo que eran unos niños, fue algo que me marcó para siempre”. Las palabras son de Bobby Charlton, el ídolo que el destino quiso que siguiera viviendo. Tenía sólo 20 años cuando logró escaparle a la muerte para sufrir como pocos las consecuencias de la catástrofe.

“Se trata de demostrarle al mundo que no agachamos la cabeza ante la tragedia. Porque cómo nos comportemos ahora determinará cómo seremos en el futuro. Formaré un equipo y tendrán que sacarme a la fuerza si quieren impedirlo”, dijo Jimmy Murphy tras el accidente. El ayudante de Matt Busby fue el arquitecto del renacimiento del equipo. Con el tiempo, Manchester United volvió a ser lo que fue. Ganó títulos europeos, se convirtió en el club más ganador de Inglaterra y en uno de los más respetados del mundo. Sin embargo, tiene una herida abierta que jamás cerrará. Ocho ídolos se fueron antes de tiempo, cuando todavía tenían mucho que entregarle a Old Trafford.