Esta semana, pero hace 18 años, el laboratorio Pfizer y la empresa Warner-Lambert se fusionan en una operación de 90.000 millones de dólares para lanzar oficialmente al mercado el viagra.

Según una investigación del programa sobre temas científicos de la BBC Horizon, incluso el Viagra, la droga que más se vende en el mundo, no es usada con el propósito original.

Comenzó originalmente para el tratamiento de angina de pecho, un problema cardíaco que afecta los vasos sanguineos que llevan la sangre al corazón.

La compañía farmacéutica Pfizer buscaba en realidad un fármaco que permitiera relajar estos vasos, pero las pruebas no arrojaron resultados positivos.

Pfizer estaba a punto de abandonar las pruebas cuando los voluntarios que se sometieron a éstas comenzaron a reportar un efecto secundario inusual: muchas erecciones.

Chris Wayman, uno de los científicos de la empresa, estuvo a cargo de investigar qué pasaba.

Wayman creó un “hombre modelo” en el laboratorio: en una serie de probetas, colocó sustancias inertes y tejido del pene de un hombre impotente.

Cada porción de tejido estaba conectada a una caja que, activada mediante un interruptor, enviaba un impulso eléctrico.

La primera vez que hizo esto no pasó nada, pero una vez que agregó Viagra a las probetas que contenían los tejidos, los vasos sanguíneos en éstos se relajaban, como sucede con un hombre cuando tiene una erección.

“Lo interesante de esto es que la capacidad de erección se restauraba. Así que estábamos frente a algo muy especial”, señala Chris Wayman.

Antes del lanzamiento de Viagra en 1998 no había tratamiento oral para la impotencia. Ahora, gracias a un fracasado tratamiento para la angina de pecho, los hombres tienen otras opciones. Viagra es una de las drogas más recetadas del mundo.

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