La jornada de ayer comenzó con una seguridad: desde la mañana el acuerdo entre el Ministerio de Justicia y Celestino Córdova para lograr que este depusiera su huelga de hambre estaba “bastante cerrado”. Anuncio que fue concretado a las 17:00 horas por el ministro Hernán Larraín.

Tras 107 días de ayuno, incluso se logró llegar a un punto medio en el tiempo que tendrá Córdova para visitar su rehue. Su última propuesta fue de 48 horas, mientras que el Gobierno accedería solo a 15 horas de plazo; en los mismos términos en que se hizo en julio de 2018, momento en el que Córdova también se encontraba en huelga de hambre e internado en el Hospital de Nueva Imperial. Ahora, al machi se le autorizó una salida de 30 horas para este propósito.

En el proceso de diálogo al Ministerio de Justicia le acompañaron instancias como el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), el Colegio Médico y la Oficina para América del Sur de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DD.HH.

El equipo de La Araucanía del INDH estaba en constante contacto con los huelguistas, mientras que el director del INDH, Sergio Micco, visitó a los comuneros mapuche en huelga de hambre en Angol a finales de junio; al momento en que intervino ante la Comisión de Derechos Humanos del Senado el 5 de agosto ya había conversado con Córdova en dos oportunidades y pasó las últimas dos semanas en la región de La Araucanía por lo que en la reunión del Consejo del INDH correspondiente al lunes 10 de agosto participó de forma remota desde esta región, instancia en la que se escuchó el testimonio de una de las voceras del machi.

El Colmed por su parte se unió a las conversaciones hace dos meses. En una conferencia de prensa hecha ayer, tras darse a conocer el resultado de la negociación, el vicepresidente de la institución, Patricio Meza, subrayó que el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo -al que apelaron los huelguistas ante el temor de contagiarse de coronavirus en prisión y por el que solicitaban terminar de cumplir sus condenas en sus comunidades- fija algunas normas con respecto a los tratos que se le debe dar a las personas de pueblos originarios cuando están privadas de libertad, lo que incluye el concepto de interculturalidad.

“Como indicación del machi tratante al machi Celestino Córdova se indicó la renovación de su rehue que es un proceso de sanación desde el punto de vista de la cosmovisión mapuche y desde el punto de vista de la medicina mapuche; y en ese contexto se autorizó la ida a la renovación del rehue como parte de un tratamiento, y no como un privilegio”, afirmó Meza.

Estas tres oficinas se constituyeron como un equipo de trabajo para ser garantes de que los ocho puntos establecidos en el acuerdo se cumplan: 1.- que el machi permanezca en el Hospital Intercultural de Nueva Imperial hasta su recuperación física y espiritual; 2.- el traslado de Córdova a un centro de educación y trabajo (CET) luego de postular y cumpliendo los requisitos de ley; 3.- una vez que esté en el CET es que se autorizará la visita a su rehue por 30 horas, cumpliendo las disposiciones sanitarias y de seguridad; 4.- el resto de las personas en huelga de hambre, una vez que depongan su acción, no serán objeto de sanciones por parte de Gendarmería; 5.- se facilitará la postulación de personas pertenecientes a pueblos originarios a los CET, si así lo solicitan; 6.- se facilitará la revisión de medidas cautelares; 7.- se instalarán módulos especiales para pueblos originarios en los centros donde el número de presos de origen indígena lo amerite; y 8.- continuar con los diálogos interculturales penitenciarios.

«No fueron parte»

Distintos parlamentarios de oposición informaron que se habían constituido como garantes del cumplimiento de los acuerdos tras haber participado como “observadores” de los diálogos, entre ellos Karol Cariola (PC), Emilia Nuyado (PS), Claudia Mix (Comunes), y el senador Juan Ignacio Latorre (RD).

Cariola informó el lunes, tras asistir a Nueva Imperial, que “por solicitud de representantes del pueblo mapuche, se me ha pedido que sea una de las garantes de las conversaciones”. No obstante, quienes conocieron el devenir de los diálogos informaron que antes de ese día no había tenido ninguna participación en el proceso. Aunque desde la región reconocen la “ascendencia” del Partido Comunista en este tipo de instancias.

Incluso, ayer Revolución Democrática, utilizó el desenlace de la huelga para hacer un guiño al proceso constituyente.

Por su parte, al ser consultados los integrantes del Colmed, Acnudh y el INDH sobre el rol de garantes de los legisladores, el vicepresidente del Colmed dijo: “El grupo de trabajo en el cual nos hemos involucrado los que estamos en esta conferencia de prensa son el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), el Colegio Médico y la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en ese sentido nosotros nos comprometimos a lo que estamos hablando. Los parlamentarios no han sido parte de esto, si ellos quieren adquirir algún compromiso con alguna de las partes, con el mismo machi, con los huelguistas de hambre bienvenido sea, pero a ellos le queremos invitar porque en nuestro país muchas de las reivindicaciones del pueblo mapuche dependen de proyectos de ley y a ellos les solicitamos formalmente que nos ayuden y colaboren a través de ese mecanismo: pronunciarse y plantear proyectos de ley que puedan beneficiar a la comunidad mapuche”.

Temas pendientes

Cada una de estas oficinas acordó mantener en reserva el contenido de los diálogos que hubo entre el Ministerio de Justicia y Córdova. No obstante, trascendió que uno de los puntos de la negociación en los que el dirigente mapuche habría logrado imponerse fue que se le permitiera, luego de postular, ser trasladado al Centro de Estudio y Trabajo de Gendarmería en Vilcún, que está más cerca del rehue, y en donde se cumple un régimen semi-abierto, de hecho organizaciones como Mujeres por la Araucanía lo rechazaron ya que Córdova, condenado a 18 años por el delito de incendio con resultado de muerte, tras el asesinato del matrimonio Luchsinger Mackay en 2013 “nunca ha mostrado arrepentimiento sin ningún mérito para ir a un CET”, opinaron.

Las gestiones se realizaron a través del subsecretario de Justicia, Sebastián Valenzuela. Organizaciones de la zona argumentan que el Gobierno dejó escalar el conflicto -iniciado en mayo- hasta el punto en que hubo la toma, el 27 de julio, de las municipalidades de Collipulli, Victoria, Traiguén y Ercilla, que terminó en enfrentamientos violentos en Curacautín y Victoria y con la quema de las sedes comunales de Ercilla y Traiguén; pero antes de eso la región enfrentó dos meses con hechos de violencia exacerbados con quemas de escuela, descarrilamiento de trenes y ataques a antenas de telecomunicaciones.

Dicen que fue después de los hechos en las municipalidades ocurridos entre el 1 y el 2 de agosto que se aceleró el proceso para llegar a un acuerdo.

Lograr esto también generó conflicto al interior del INDH; situación que fue discutida en la sesión del Consejo del 17 de agosto, donde se debatió cuál debía ser el rol del organismo pues antes de la llegada de Micco a la región, su postura de medición se “inclinaba” a favorecer a Córdova.

El rol de las voceras del machi en algunos momentos también pudo ser visto más como una piedra de tope. Esta gestión la ejercieron Cristina Romo y Giovanna Tafilo; pero en los últimos días Córdova estuvo más presente en las discusiones, involucrados en los diálogos señalan que el machi estaba “bastante más dispuesto” que sus portavoces a lograr un acuerdo.

Otra de las figuras que intervino para que se hallara una solución fue el obispo de Temuco, Héctor Vargas, quien también habría estado en contacto permanente con Córdova, que en el devenir de la protesta perdió más de 30 kilos, de acuerdo con Enrique Morales, del Departamento de Derechos Humanos de Colmed.

Hay otras 27 personas en ayuno. El 4 de mayo ocho presos de la cárcel de Angol anunciaron el comienzo de una huelga de hambre -hoy cumplen 107 días-; el 7 de julio adoptaron esta misma determinación 11 presos de la cárcel de Lebu, y el 19 de julio se sumaron 7 reos de la cárcel de Temuco. Los últimos habrían adoptado esta medida en solidaridad con Córdova por lo que se espera que ellos también depongan la huelga. Resta saber qué sucederá con los presos de Angol. No obstante, desde el Colmed, el INDH y la Acnudh informaron que ellos no se han involucrado en estos diálogos que se estarían llevando a cabo de forma paralela.

“Fue un honor poder participar en este proceso de construcción de confianza. Fue un proceso largo, no exento de dificultades, pero también un proceso valioso de aprendizaje para todos. Quiero reconocer la buena fe de ambas partes, el liderazgo del Ministerio de Justicia, del INDH, el Colmed. Esperemos que en las otras huelgas de hambre se pueda lograr avanzar a través del diálogo. Quiero destacar que de esta negociación resultan no solo avances en el caso específico del machi Celestino Córdova, sino avances sistémicos. El proceso marca un antes y un después porque permite a los privados de libertad indígenas ser tratados acorde al principio de igualdad y no discriminación con criterio de pertinencia cultural”, destacó Jan Jarab de la Acnudh.

Por Emily Avendaño para ellibero.cl

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