Universidad de Chile se liberó. Los azules dejaron atrás todas sus dudas y jugaron su mejor partido en mucho tiempo para derrotar por 3-0 a San Luis en un duelo que, de no ser por la brillante actuación de Ignacio González, pudo terminar en una goleada histórica.

El primer tiempo tuvo una intensidad que hace bastante no se veía. Los azules contaron con muchas ocasiones que por impericia o mérito del portero no terminaban en gol.

Por ejemplo, a los 7′ Nicolás Guerra recibió de Yeferson Soteldo -que bien pudo probar al arco- y definió de zurda pero el ex Colo Colo sacó con el pie el balón.

Seis minutos más tarde, y luego de una espantosa jugada preparada de los quillotanos, Guerra y Soteldo protagonizaron un rápido contragolpe que dejó mano mano al venezolano -de buen partido- con el que arquero que otra vez ganó.

La dinámica y entusiasmo que ambos equipos proponían fue pasando poco a poco a la violencia. El juez Francisco Gelabert, de horrible actuación, perdonó una amarilla a Lucio Compagnucci que le terminaría costando muy caro. Porque tras una patada de Mauricio Pinilla a Claudio Sepúlveda, la mayoría del equipo local se fue encima del árbitro. De hecho, un exaltado David Pizarro se puso cara a cara con el referí, que decidió amonestarlo.

Fue el momento exacto en el que se dio inicio a un festival de patadas, manotazos y codazos. Parecía que el que más fuerte golpeaba se ganaba un premio, porque cada infracción era más fuerte que la anterior.

A los 21′, Gelabert cobró afuera del área una falta a Lorenzo Reyes que había sido adentro. Luego del tiro libre, Alejandro Contreras remató desde media distancia que se fue muy cerca.

Dentro de la vehemencia que hubo, el que más se excedió fue Matías Rodríguez. El argentino le dio un duro planchazo a Manuel Bravo que terminó con un esguince de tobillo. Era roja pero Gelabert otra vez se equivocó y solo le puso amarilla. Hasta ese momento, el zurdo era un agente importante en la banda izquierda de San Luis. Y solo iban 30 minutos…

Mientras, la U seguía teniendo chances. Rodríguez exigió a González que en ese momento era la figura del duelo. Pero a los 38 minutos ya no podría más. Esto porque Beausejour desbordó por enésima vez a Rodrigo González y asistió de gran forma a Nicolás Guerra quien en el área chica batió al arquero de San Luis.

Con más espacios, la U tuvo el 2-0 en los pies de Pinilla. El centrodelantero recibió una notable asistencia de Soteldo y enfrentó a González que otra vez se mantuvo firme y ganó el duelo.

Si bien se siguieron pegando, tanto la U como el elenco canario se dedicaron a generar peligro. Pinilla volvería a fallar una insólita oportunidad al elevar un remate (49′).

La U casi lo pagó porque en la jugada siguiente, Johnny Herrera salvó a los azules en un remate de Christian Bravo. 

Pero Mauricio Pinilla no descansó hasta encontrar su gol, que llegaría a los 55 minutos. Tras un pase de Soteldo el delantero se despachó un bombazo que volvió loco a los 28.856 hinchas que llegaron al Nacional. Sin duda, fue la joya de la noche. 

Universidad de Chile se desató y fue por más. El tercero no tardaría en llegar y también sería un golazo. Soteldo combinó con Beausejour que como en todo el duelo llegó a la línea de fondo y saco un centro atrás para David Pizarro que con un tiro rasante marcó el 3-0. ¿El festejo? A lo “Matador” Salas.

Y pudo ser más, mucho más, pero González no quiso que fuese así. A Guerra y a Pizarro en un par de segundos les quitó el cuarto y después a Soteldo lo mismo.

Rodríguez y el Fantasista salieron bajo una ovación que hace rato no se escuchaba. También Soteldo fue aplaudido por un público que se marchó satisfecho.

Los últimos minutos estuvieron solo para el goce de un equipo que lo necesitaba hace un montón y que mostró un nivel que lo puede ilusionar. Lo tendrá que refrendar ante Temuco el próximo fin de semana. San Luis, en tanto, deberá trabajar muchísimo en defensa si no quiere sufrir en este torneo. La U le hizo precio. 

Fotos | U. de Chile 3-0 San Luis

/Escrito por Rodrigo Huerta para As Chile 

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