Son quizás la pareja más esperada en cada gala festivalera. Los animadores Rafael Araneda y Carolina de Moras son los últimos invitados en pasar por la alfombra roja cada año, con su presencia sellando el evento que da el puntapié inicial al certamen de Viña del Mar.

En la antesala de lo que ayer podría haber sido su última gala, considerando que el Festival va a licitación este año, ambos mostraron a La Tercera su preparación antes de pasar frente a las cámaras. La trastienda de la cita más esperada del año en el espectáculo local y del espacio de TV más visto. Aunque sus procesos difieren.

“Yo comienzo a prepararme cuando se inicia esta transmisión, no antes. Incluso a veces un poco después. Porque en realidad sólo hay que darse una buena ducha, afeitarse, peinarse un poco, y todo eso, incluso tomándomelo con relajo, demora a lo más una hora”, explica Araneda, que anoche vestiría un traje diseñado por Sergio Arias. “La preparación es en realidad haber mantenido el peso y la talla en las vacaciones”, agrega riéndose.

“No sacamos mucho con empezar a prepararnos tanto antes, porque somos los últimos en pasar. Lo que hacemos es que antes entramos a la cena, hacemos un brindis y de ahí nos cambiamos para pasar por la alfombra roja”, coincide Carolina de Moras, aunque dice que su preparación es algo más compleja que la de su compañero: “Es como obvio que se prepara menos que yo”, dice riéndose, y agrega: “Él se ducha y se viste. Yo tengo que hacerme el pelo, tengo que maquillarme, hay que preocuparse de las uñas. No es tan ligero lo que a nosotras como mujeres se nos exige y toma harto más tiempo”.

Araneda explica: “Muchos van a la alfombra roja y se van, porque se tienen que levantar temprano, pero a mí me gusta quedarme hasta tarde, bailar y compartir con gente de la industria. Creo que hay que ser un invitado a la altura, y si te invitan a comer, te quedas a comer. Si te invitan a pasar por la alfombra roja, pasas pero no vas sólo a eso”.

Sobre la posibilidad de que sea la última gala de Chilevisión, ambos hacen un balance positivo y aseguran que el evento es algo que se instauró ya en la semana festivalera.

“Con la gala le agregas una noche extra al festival, y es una de las cosas potentes que ha creado el canal, y que antes no se hacía”, asegura Araneda, a lo que De Moras complementa: “Pase lo que pase, no creo que sea la última gala, porque es algo que ya está instaurado, entonces sea el canal que sea que se quede con el Festival, seguiremos viviendo galas de Viña”.

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