El 27 de febrero está apuntado hace tiempo en la cabeza de Colo Colo y hoy el calendario se le cayó encima. A cuatro días de debutar en Copa Libertadores frente a Atlético Nacional, los albos igualaron 1-1 ante O’Higgins, en un duelo donde no jugaron bien y dejaron varias dudas antes de su primera gran prueba del semestre.

En la libreta de apuntes del técnico Pablo Guede la primera media hora del duelo ante O’Higgins debe estar marcado con rojo. Hace mucho tiempo no se veía jugar a Colo Colo tan mal en su propia casa. Hace mucho tiempo no se le veían tan errático, sometido, e incapaz siquiera de generar una jugada construida de peligro.

Los albos se encontraron ante un rival que sabía claramente como dañarlos y los dañó. Tal como Palestino, Gabriel Milito propuso una presión asfixiante en la salida que le trajo resultado a los 35 minutos de juego. Gabriel Suazo perdió la pelota en la salida, Nicolás Oroz comandó el ataque y Nicolás Mazzola definió en el área con un disparo potente. 

La ventaja de la visita fue merecida. Colo Colo se había acercado en un par de ocasiones a través de Jorge Valdivia y Octavio Rivero, pero era el rival el que manejaba los tiempos del partido. La paciencia de Oroz, la salida de Fernández, y el buen juego de Joel Acosta y Mazzola provocaron que Colo Colo fuese un equipo partido. Y cuando el equilibrio falló, Pinto estuvo notable para despejar un tiro libre al ángulo de Baeza y sostener el resultado.

La jugada de Guede en el entretiempo era tan previsible como necesaria. El ingreso de Jaime Valdés y Esteban Paredes no sólo obedecía a una necesidad futbolística, también a golpear la mesa, cambiar la actitud de un equipo abúlico, que necesitaba un par de guías para acompañar a Jorge Valdivia.

Pese al ingreso de sus referentes a Colo Colo le costó tomar ritmo. O’Higgins estuvo cerca de aumentar las cifras con Mazzola, y al otro lado de la cancha los albos chocaban siempre ante una defensa bien parada. Recién en la última media hora, la insistencia y el cansacio de los celestes desniveló el duelo hacía al arco de Miguel Pinto.

Esos fueron los mejores momentos de Colo Colo. Valdés encaraba, Valdivia volvió a pedir la pelota y Paredes, como siempre, tuvo la más clara con un disparo que se estrelló en el travesaño. Parecía que la suerte ésta vez no acompañaba al local, sin embargo, da la impresión de que el Monumental siempre habrá una última chance. Si no, que lo diga Audax Italiano.

Y así fue. A diez minutos del final, Matías Zaldivia se fue al ataque y su insistencia se vio premiada con una pelota suelta que le quedó en el área rival, y que definió sin marca ante Pinto para convertir el 1-1 definitivo. Un gol que le bastó a los albos para no sumar su segunda derrota consecutiva pero que deja varias dudas para el duelo del martes.

Fotos | Colo Colo vs. O’Higgins

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