Hace un año, el ex ministro de Hidrocarburos, Carlos Pareja Yannuzzelli, prófugo de la justicia, acusado de sobreprecios, delincuencia organizada y de integrar una red de corrupción, puso a temblar y provocó la iracunda reacción de varios funcionarios del gobierno del entonces Presidente Rafael Correa por la difusión de una serie de videos pastilla en los que, entre otras cosas, aseguraba que en la estatal Petroecuador “no se hacía absolutamente nada que no haya tenido el visto bueno del vicepresidente Jorge Glas“, y que él no podía tomar ninguna decisión sin la aprobación de Glas.

Un año después de esas denuncias, el avispero de la corrupción en Ecuador se vuelve a revolver, en un país en que los más altos funcionarios del Gobierno de Correa son investigados, están presos o prófugos de la justicia por distintos casos de corrupción, entre ellos el ex vicepresidente, ex ministros, el ex contralor de la Nación, y donde muchos piensan que los procesos llegarán al propio ex Presidente.

En días pasados, Pareja Yannuzzelli volvió a escandalizar al país, pero esta vez por la decisión de la fiscal Elba Garzón, quien se abstuvo de acusarlo a él y al ex gerente de refinación de la estatal Petroecuador, Diego Tapia, en una investigación por peculado relativa a trabajos en la refinería Esmeraldas, según dijo porque “se habían desvanecido los elementos de convicción”

La jueza Paola Campaña, mientras tanto, por pedido de la Fiscal, revocó la orden de prisión preventiva contra Capaya, Tapia y el ex gerente de Petroecuador, Alex Bravo, también preso por corrupción.

La decisión de la Fiscal Garzón no los libera de la prisión pues al momento los ex funcionarios cumplen otras condenas por delitos de asociación ilícita y cohecho.

El caso tiene que ver con la contratación de manejo de condensados en el proyecto de repotenciación de la refinería estatal de Esmeraldas, la más grande e importante del país, y que de acuerdo con la Contraloría de la Nación habría generado un perjuicio de $5 millones. Un informe de Contraloría responsabilizó a Pareja Yannuzzelli, Tapia y Bravo.

Si bien es un monto pequeño el que está en juego, el manejo de condensados es apenas un hilo en el gran ovillo de corrupción en la estatal Petroecuador. La repotenciación de la refinería de Esmeraldas, que incluyó varias etapas y varios trabajos, considerada por Correa como una de las obras estrella de su gobierno, terminó costando alrededor de $2.000 millones frente a los $187 millones proyectados originalmente.

El ex ministro de hidrocarburos del gobierno de  Rafael Correa, Carlos Pareja Yanuzzelli, al momento de su detención

El ex ministro de hidrocarburos del gobierno de  Rafael Correa, Carlos Pareja Yanuzzelli, al momento de su detención

Hay varios análisis que hablan de sobreprecios de hasta 700% en la Refinería, entrega de contratos a compañías piratas, entre otra serie de anomalías, en obras contratadas sin licitación bajo la figura de contratación directa, amparada en declaratorias de emergencia.

Al menos 24 informes de Contraloría establecen responsabilidades penales a raíz de las denuncias del activista y periodista Fernando Villavicencio, quien destapó la mayoría de los casos de corrupción en el país y fue uno de los perseguidos del gobierno anterior.

Pareja Yanuzelli, conocido como Capaya, quien se entregó a la justicia ecuatoriana el año pasado, enfrenta 17 casos penales en la Fiscalía, en dos de los cuales ya ha sido sentenciado por los cargos de delincuencia organizada y cohecho.

Un tercero bajo responsabilidad del Fiscal General se encuentra en etapa de juicio; tiene además 12 investigaciones por peculado y 1 por tráfico de influencias.

¿Hay protección a ex alto funcionarios?

¿Con la abstención de la Fiscalía en el caso de la refinería se buscó proteger a alguien? “No solo a los procesados sino a quienes autorizaron la firma del contrato, es decir el directorio de Petroecuador, dirigido por Jorge Glas, en representación de Rafael Correa, a delegados de la Semplades, al ministro de Hidrocarburos de ese entonces y al gerente de Petroecuador (…) mientras tanto la corrupción se protege, la impunidad se privilegia, si se procesa a alguno de los jerarcas del correísmo se lo hace por delitos menores, como pasó ya con Glas a quien se lo condenó a seis años, pena que correspondería a quien se roba digamos un borrego”, asegura Ramiro García Falconí, presidente del Colegio de Abogados de Pichincha.

Según García Falconí, Pareja podía haberse acogido a la figura de cooperación necesaria, con la que podría obtener rebaja de hasta 90% de la pena a cambio de delatar a los jefes de la organización delictiva.

“La estrategia de la Fiscalía es clara: “Te absuelvo, a lo mucho te acuso de delitos menores, pero no abras la boca y no digas lo que sabes. Sobre todo, no involucres a Correa y Glas”, dijo recientemente el abogado en su cuenta de twitter.

Villavicencio asegura tener informes que Pareja Yannuzelli enviaba cada semana a Correa sobre el avance en los trabajos de la refinería, “por lo que Correa no puede sacar el cuerpo de los manejos en esos contratos“.

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