Científicos han identificado un microorganismo terrestre que puede producir metano bajo las condiciones fisicoquímicas extrapoladas para la luna de Saturno Encélado.

La detección de partículas de polvo ricas en sílice, como indicación de actividad hidrotermal en curso, y la presencia de agua y moléculas orgánicas en la pluma (géiseres a gran altura) en el polo sur de Encélado, han convertido a la luna helada de Saturno en un punto caliente en la búsqueda de vida extraterrestre.

Las arqueas metanogénicas, microorganismos procariotas que se caracterizan por sintetizar metano en condiciones anóxicas, se encuentran entre los organismos que podrían prosperar bajo las condiciones previstas en Encelado, considerando que tanto el hidrógeno molecular (H2) como el metano (CH4) se han detectado en la pluma.

En este sentido, un equipo liderado por Simon Rittmann, de la Universidad de Viena ha identificado una arquea metanogénica, Methanothermococcus okinawensis, que puede producir CH4 bajo condiciones fisicoquímicas extrapoladas para el océano bajo la superficie helada de Encélado, a partir del análisis por la misión Cassini de los gases presentes en los enormes géiseres observados en su polo sur.

Según el estudio, publicado en Nature Communications, las condiciones en Encélado alcanzan una conversión de dióxido de carbono de hasta 72% en CH4 a 50 bar de presión en presencia de inhibidores potenciales. Además, los cálculos cinéticos y termodinámicos de la serpentinización a baja temperatura indican que puede haber suficiente producción de gas H2 para servir como sustrato para la producción de CH4 en Encélado.

Con estos resultados, el equipo concluye que parte del CH4 detectado en la pluma de Enceladus podría, en principio, ser producido por metanógenos.

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