Racing tuvo un inicio con toda la furia en la Copa Libertadores. En Avellaneda no jugó su mejor partido, pero contó con un Lautaro Martínez imparable y venció al Cruzeiro por 4-2. El delantero de 20 años hizo tres goles, ante la mirada de Jorge Sampaoli, y la gente pidió la Selección para él. Augusto Solari marcó el otro tanto de la Academia, que llegó a cinco victorias consecutivas. Eduardo Coudet no pudo estar en el banco por una suspensión.

Salió mejor plantado el conjunto brasileño. Se paró bien arriba y obligó a Racing a pararse unos metros más atrás. La Academia igualmente intentó presionar alto desde el arranque.

La primera clara la tuvo el equipo de Belo Horizonte con un centro cruzado que no llegó a conectar ningún hombre de azul. Y cuando respondió Racing llegó el primer gol del partido. A los 13, Neri Cardozo tiró un centro llovido en un tiro libre y Martínez apareció sin marca para descolocar al arquero Rafael: 1-0 y fiesta en el Cilindro.

Sintió el golpe el equipo visitante, pero cuando pudo reaccionar se las ingenió para empatar el encuentro. A los 30, Egidio tiró un centro perfecto y el uruguayo Giorgian De Arrascaeta cabeceó entrando por el segundo palo después de ganarle a su marcador Alejandro Donatti.

Después del empate Racing la pasó realmente mal. Especialmente un minuto más tarde del gol brasileño. Primero, Juan Musso le tapó una pelota a Rafael Sobis, en la jugada siguiente Rafinha reventó el travesaño y otra vez Musso le tapó el gol a Sobis.

Una vez que pasó el susto, Lautaro hizo lo que mejor sabe. En un tiro libre dudoso, el delantero peleó una pelota dentro del área y definió para marcar el 2-1 de la Academia.

Salió con todo el Cruzeiro a jugar el segundo tiempo y arrinconó a Racing. Incluso tuvo la chance del empate tras un fallo de Soto, que Rafinha intentó aprovechar: su remate, con el arquero vencido, se estrelló en el travesaño.

De esa incomodidad, Racing salió con su goleador. En una jugada aislada, otra vez de pelota parada, Lautaro Martínez se anticipó a la marca del defensor visitante y con su cabeza colocó la pelota junto al segundo palo cuando iban 18 minutos. Intratable el delantero de apenas 20 años que tiene destino de Mundial.

¿Se tranquilizó Racing después del tercero? No, porque Cruzeiro no le dio respiro y volvió a complicar. A los 25, Robinho ejecutó un tiro libre con excelencia y volvió a descontar para los de Mano Menezes.

Pero después de ese segundo gol el Cruzeiro se pinchó y la Academia lo iba a aprovechar. A los 32, Augusto Solari, recién ingresado, hizo una pared con Ricardo Centurión y terminó definiendo con un remate cruzado para meter el 4-2.

Sobre el cierre, Racing se quedó con un hombre menos por una fuerte patada de Renzo Saravia, quien vio la roja de manera directa.

Ver video:

/gap